jueves, 20 de noviembre de 2014

Vídeo: Las tomas falsas de ‘Guardianes de la galaxia’

¿Quieres ver lo bien que se lo pasó todo el mundo durante el rodaje de 'Guardianes de la galaxia' con James Gunn? Mira el vídeo y escucha la banda sonora del plató.
guardianesdelagalaxia

Algunas afortunadas películas son capaces de transmitir a los espectadores la gran experiencia que vivieron sus responsables realizándola. Es el caso de Guardianes de la galaxia, que consigue hacernos creer tan bien la dinámica de grupo que se establece entre personajes tan dispares como Peter Quill (Chris Pratt), Gamora (Zoe Saldana), Drax (Dave Bautista), Rocket (Bradley Cooper) y Groot (Vin Diesel) mientras nos convence de lo bien que se lo pasaron rodando sus escenas juntos —al menos los que estaban en el plató; sorry, Bradley y Vin—. James Gunn parece la clase de director que potencia al máximo la interacción y el buen rollito entre los miembros del equipo artístico y técnico de sus filmes, que por algo viene de la Troma. Como demostración, a continuación puedes ver un divertido vídeo con las tomas falsas de Guardianes de la galaxia y, más abajo, comprobar la importancia que tuvo la música en el rodaje.

Casi siempre había sonado algo por los altavoces del set durante el rodaje de Guardianes de la galaxia, particularmente las canciones de la banda sonora del filme —es decir, cuando los personajes caminan al son de Cherry Bomb, los actores también la estaban escuchando al rodar—. El Awesome Mix Volume Zero que ha compartido Gunn nos permite escuchar la exquisita selección musical que preparó el cineasta para reproducir en el momento de rodaje de la escena del bar, con el fin de mantener a los intérpretes y extras a tope y con espíritu de fiesta. ¿Que si funciona? Dínoslo tú, porque nosotros no podemos parar de mover los pies.



Paul Greengrass dirigirá una nueva adaptación de ’1984′

La novela de George Orwell recibirá una tercera adaptación cinematográfica de manos del director de 'El ultimátum de Bourne'.
Paul Greengrass

Antes de que las palabras Gran Hermano pasaran a designar lo que quiera que tenga lugar ahora mismo en esa casa de Guadalix de la Sierra llena de cámaras y gente que sólo puede hablar en susurros o a grito pelado, lo normal era vincularlas con George Orwell y su novela 1984, el libro de ciencia-ficción preferido por los planes de estudios de los institutos de todo occidente. Dejando a un lado su influencia fundamental en prácticamente cualquier representación de sociedades distópicas hipercontroladas, ya sea en Brazil o en Los juegos del hambre, 1984 ha tenido dos adaptaciones oficiales al cine, ambas bastante afortunadas: Michael Anderson dirigió la primera con Edmond O’Brien en 1956 y Michael Radford rodó y estrenó en, apropiadamente, 1984 la más reputada, protagonizada por John Hurt y Richard Burton.
Dentro de poco podremos sumar una más: Deadline informa de que Paul Greengrass se hará cargo de la dirección de una adaptación más de 1984, que contará con guión de James Graham, autor de la versión novelada de la obra teatral Descubriendo Nunca Jamás. Greengrass, quien, recordemos, tiene pendiente una nueva entrega de la saga Bourne con Matt Damon para 2016, parece una opción muy válida para retratar la paranoia de hipervigilancia retratada por Orwell, a la que cada vez  es necesario añadir menos elementos de fantasía teniendo en cuenta nuestro mundo plagado por cámaras de vigilancia, escuchas telefónicas y pinchazos en las telecomunicaciones. El director británico, procedente del cine social y siempre interesado por los conflictos humanos de nuestra época, podría sacar mucho partido a un relato como 1984 y la rebelión de Winston Smith contra el Partido.

¿Tendrá tiempo Greengrass en la agenda para ponerse con esto antes de Bourne, o habrá que esperar hasta después? No es su único proyecto conocido durante los últimos meses: también da vueltas a la película sobre los atentados terroristas de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 (con Leonardo DiCaprio y Jonah Hill), así como a una adaptación de la novela The Tunnels, de Greg Mitchell, sobre un grupo de alemanes del oeste que intentan traer a sus parejas desde el otro lado del Muro de Berlín.
Via.cinemania

El ‘remake’ de ‘Los inmortales’ quiere a Tom Cruise

No sólo la película sigue en marcha, sino que corteja a la estrella para que interprete el papel de mentor que hizo Sean Connery como Juan Sánchez Villa-Lobos Ramírez en 1986.
Tom Cruise

¿Cuánto tiempo lleva la idea de un remake de Los inmortales dando vueltas por Hollywood? Al menos tanto como llevamos nosotros mencionándola en listas de remakes innecesarios que se nos vienen encima. En fin. En la prehistoria del proyecto, el español Juan Carlos Fresnadillo estuvo asignado en la dirección con Ryan Reynolds de protagonista, pero las cosas han cambiado desde que ambos nombres abandonaron el barco. Actualmente la tarea está en manos de Cedric Nicolas-Troyan, un técnico de efectos especiales que ya hizo sus pinitos en las segundas unidades de Blancanieves y la leyenda del cazador y Maléfica, que de este modo debutará en la dirección con la historia del clan MacLeod para Summit Entertainment. ¿Y qué busca la productora para darle algo de relumbrón al asunto? Pues una gran estrella, por supuesto. De hecho, The Wrap afirma que están muy interesados en coseguir a Tom Cruise para interpretar un papel de mentor equivalente al de Sean Connery en la primera película de la saga, dirigida por Russell Mulcahy en 1986.
¿Puede estar Cruise interesado en una producción de estas características? Al parecer, en Summit tienen decidido apostar con gran presupuesto por una nueva Los inmortales, pero como reconocen las mismas fuentes de The Wrap responsables de la filtración, la incorporación del actor al proyecto de momento sólo es un deseo expresado por uno de los lados de la negociación. Cruise ha estado ocupado rodando Misión: Imposible 5 subido al exterior de un avión en vuelo como para ponerse a revisar todas las ofertas que le lleguen a la bandeja de entrada del correo. Pero si aceptara el papel, es posible que el rol de mentor del protagonista se incrementara para acomodar a una estrella de su rango, con cuyo renombre la productora también espera llamar la atención de jóvenes emergentes para interpretar a Connor MacLeod. De momento, el guión del reboot tiene la firma de Art Marcum & Matt Holloway (Iron Man, Punisher: War Zone) y Melissa Rosenberg (la saga Crepúsuclo, Dexter).

Via:Cinemania

Monstruos a granel: 10 películas que reúnen a los engendros de la noche

¿Qué ocurre cuando Drácula, Frankenstein, la Momia y su parentela se dan cita en el mismo filme?
Munsters-cast-photo

Sabíamos que, tras el auge de Marvel, los universos compartidos están en plena boga entre las productoras de Hollywood. Y también éramos conscientes de que, tras esa salida en falso que fue El hombre lobo (Joe Johnston, 2010), la Universal planeaba iniciar otro reboot de sus monstruos clásicos (Drácula, el buen y viejo Frankenstein, la Momia y compañía) guardando continuidad entre los filmes. Ahora bien: lo que no sabíamos, y que nos ha puesto los pelos de punta, es que seguramente las películas resultantes no serán de terror, sino de acción. Vamos, que los espadazos medievales de Drácula: la leyenda jamás contada podrían ser un anticipo de lo que nos espera, nos guste eso o no. Y, la verdad, por aquí no nos gusta demasiado. ¿Por qué? Pues porque supondría traicionar las esencias de un subgénero conocido como ‘monster mash’ en el mundo anglosajón, cuya premisa es juntar a todos los monstruos posibles en una misma película y que hasta ahora sólo ha salido bien cuando se respetaban las premisas del ‘cine de sustos’… o cuando optaba por la parodia sin complejos. Aquí tienes unos cuantos ejemplos.

Frankenstein contra el Hombre Lobo (R. W. Neill, 1943)


Monstruos en nómina: Bueno, el título lo dice todo…
Aunque, en años posteriores, La mansión de Frankenstein La mansión de Drácula consagrarían la fórmula del monster mash, resumible básicamente en un “cuantos más engendros, mejor”, el primer crossover entregado por la Universal sólo presenta a dos criaturas de la noche. Pero qué criaturas, oiga: nada menos que Lon Chaney Jr., interpretando de nuevo al peludo y colmilludo Lawrence Talbot, y  la creación del doctor Frankenstein, esta vez con Bela Lugosi sustituyendo (¿o suplantando?) en el papel al habitual Boris Karloff. El guión corre a cargo de Curt Siodmak, uno de los grandes maestros del terror de saldo, y eso se nota para bien.

Abbott y Costello contra los fantasmas (Charles Barton, 1948)


Monstruos en nómina: Drácula (Bela Lugosi, encarnando al Conde por última vez en su carrera), el Hombre Lobo (Lon Chaney Jr., para variar), Frankenstein (Glenn Strange) y un Hombre Invisible con la voz de Vincent Price. Lo mejor de cada casa, vamos.
Pese a la ‘creativa’ traducción española del original Abbot and Costello Meet Frankenstein, a esta película no se asoma ni un solo espectro con sábana y cadena. Algo que, la verdad, nos da lo mismo: agotada en tan solo cinco años (tal vez los ejecutivos de ahora deberían tomar nota de eso), la fiebre por el terror de la Universal estaba a punto de llegar a su fin, con lo que el consabido recurso a la parodia era la única forma de seguir exprimiéndola. Por fortuna, el contrapunto cómico a la horda mostruosa recayó en el dúo de Bud Abbott Lou Costello, los sucesores naturales de Laurel y Hardy. Pese a severas desavenencias personales y creativas, los dos comediantes supieron contagiar al conjunto con un cachondeo de altura (no por nada ellos habían creado el gag aquél de Quién juega primero), obteniendo tan buenos resultados en taquilla que repitieron la fórmula en Abbott y Costello contra el hombre invisible, Abbott And Costello Meet Doctor Jekyll y la postrera Abbott y Costello contra la momia.

La familia Monster (serie, 1964-1966)


Monstruos en nómina: Vale, sabemos que el bueno de Herman (Fred Gwynne) no es necesariamente la Criatura de Frankenstein, que al Abuelo (Al Lewis) y a Lily (Yvonne De Carlo) les falta el título condal y que a Eddie (Butch Patrick) le faltan colmillos para ser Lon Chaney Jr. Pero omitirles hubiese sido imperdonable…
Nació como una copia más o menos disimulada de La familia Addams, y sólo duró dos temporadas en antena por cosas del presupuesto. Pero si La familia Monster sigue teniendo fans pese a las décadas, es por algo: los habitantes del 1313 de la Calle Pájaro Burlón no sólo parodiaron con amabilidad y tino a los monstruos clásicos, sino que también rompieron tabúes (Herman y Lily fueron, atención, el segundo matrimonio en la historia de la TV al que se vio compartiendo la cama) y sedujeron a los espectadores con un estupendo diseño de producción, con hitos tales que el coche de carreras Drag-U-La. Gracias a esta popularidad, la serie generó películas (como La herencia de los Monster, 1966) y telefilmes, amén de tener dos amagos de resurrección: el primero, La familia Monster, hoy (1987), fue directamente penoso, mientras que la tv movie Mockingbird Lane (escrita por Bryan Fuller -Hannibal- y dirigida por Bryan Singer) resultó mucho más digna, pero no tuvo continuidad.

Buenas noches, señor monstruo (Antonio Mercero, 1982)


Monstruos en nómina: Drácula (Luis Escobar, marqués en la vida real), Quasimodo (Guillermo Montesinos, en un papel que le pega como un guante), el Hombre Lobo (Paul Naschy, quién si no) y la Criatura de Frankenstein (Fernando Bilbao).
Echémosle la culpa a Spielberg, a la Transición o al entusiasmo provocado por el Mundial del Naranjito, si queremos, pero la realidad está ahí: un año después de que Las aventuras de Enrique y Ana enfrentase a Enrique del Pozo con una horda alienígena encabezada por Agustín González, los sufridos niños españoles de los 80 vieron al grupo infantil Regaliz protagonizando su propia película de fantasía, con actores de campanillas en el reparto (Naschy, el licántropo español por antonomasia, y un Luis Escobar que cambiaba el berlanguiano marquesado de Leguineche por el condado transilvano de Drácula) y una banda sonora cuya canción titular daría escalofríos hasta al doctor Van Helsing. Todo ello, para colmo, dirigido por el futuro autor de la aún más terrorífica (según se mire) Farmacia de guardia. 

Una pandilla alucinante (Fred Dekker, 1987)


Monstruos en nómina: Drácula (Duncan Regehr), la Momia (M. R. Mackay), la Criatura de Frankenstein (Tom Noonan), el monstruo de la Laguna Negra (Tom Woodruff Jr.) y el Hombre Lobo (Carl Thibault). Todos dispuestos a dejarse zurrar la badana por una pandilla de chavales de los 80.
Tras haber catado las mieles del éxito con Arma letal, su debut como guionista, Shane Black se las veía muy felices con esta película: Una pandilla alucinante combinaba el subgénero de las pandillas juveniles (entonces en plena boga gracias a Los Goonies) con la nómina completa de monstruos de la Universal, contaba con unos estupendos efectos visuales a cargo de Stan Winston y, para colmo, los chistes eran buenos. ¿Qué más se podía pedir? Pues está claro que debía faltar algo, porque la película fue un fracaso de crítica y de taquilla, finiquitando de facto la carrera del director Fred Dekker y relegando a Black para los restos al género de acción (hasta que Kiss Kiss, Bang Bang le hizo entablar una bonita amistad con Robert Downey Jr., pero esa es otra historia). Estadísticas aparte, Una pandilla alucinante queda como un filme muy entrañable, muy revisitable y que, con los años y las emisiones televisivas, se ha ganado un bien merecido fandom en Estados Unidos.

Van Helsing (Stephen Sommers, 2004)


Monstruos en nómina: Drácula (Richard Roxburgh) y sus novias (entre ellas, Elena Anaya), el doctor Jekyll (Stephen H. Fishery Mr. Hyde (Robbie Coltrane), un Hombre Lobo (Will Kemp) y, por si faltase alguien en la fiesta, la Criatura de Frankenstein (Shuler Hensley).
Visto que aquello de La momia había funcionado bien, el director Stephen Sommers y los mandamases de la Universal siguieron adelante con su primer intento de rebootear a sus monstruos clásicos en la era de los efectos digitales. Sólo que cambiando a Brendan Fraser por un Hugh Jackman cazavampiros, lo que podría verse como una mejora, y rebozando en guiños al pasado e ironía posmoderna esa añeja política consistente en acumular cuantos más engendros de la noche, mejor. Así las cosas, Van Helsing estaba destinada desde su concepción a ser una de esas películas tan odiadas por los críticos (el veterano Roger Ebert fue, para variar, uno de los pocos que pillaron el chiste) como  adorada por un público cuyo paso por taquilla la convirtió en uno de los títulos más taquilleros de su temporada. Pese a dicho éxito económico, y a ser lo más parecido a una adaptación al cine que ha tenido la saga de videojuegos Castlevania, la película falló a la hora de generar una secuela… pero mucho ojo, porque un reboot con Tom Cruise como protagonista está ahora mismo en preparación.

Monstruos contra alienígenas (R. Letterman, C. Vernon, 2009)


Monstruos en nómina: La Mujer de 50 pies (voz en inglés: Reese Witherspoon), la Masa Devoradora (doblada por Seth Rogen), el Hombre Mosca (perdón: cucaracha; sus cuerdas vocales en VO son las de Hugh Laurie), una criatura piscícola muy similar al Monstruo de la Laguna Negra (y que suena como Will Arnett), amén de un Insectosaurio de lo más parecido a Mothra. Ah, y también alienígenas.
Suponemos que por razones de derechos, la primera producción en 3D con el sello Dreamworks camufló las identidades de sus engendros bajo convenientes seudónimos. La verdad, eso a algunos nos importó poco, ya que, por una vez, el filme se olvidaba de vampiros, hombres-lobo y similares para fijarse en otro elenco monstruoso del que pocos se acuerdan: el de las películas de serie B de los 50. Aun sin resultar una obra maestra, Monstruos contra alienígenas quedó como un trabajo muy entrañable, y con un mensaje de fondo sobre aceptarse a uno mismo, ser comprensivo con los defectos ajenos y todas esas cosas que la hace aún hoy de lo más entrañable. Confiésalo: ¿a que a ti también se te escapó un Oooh…” de ternura cuando [SPOILERS] viste a Insectosaurio con sus alitas de mariposa? [/SPOILERS]

Hotel Transilvania (Genndy Tartakovsky, 2012)


Monstruos en nómina: Drácula (Adam Sandler) y su hija (Selena Gomez), Frankenstein y su Novia, un matrimonio de licántropos con las voces en VO de Steve Buscemi Molly Shannon, el Hombre Invisible, Quasimodo, el Hombre Mosca y la Momia. Y unos cuantos botones zombies, también.
Nuestra segunda parada en el cine de animación viene poblado de engendros mucho más clásicos, y también firmado por un nombre ilustre: no en vano supuso el debut en pantalla grande del creador de Las Supernenas, El laboratorio de Dexter Samurai Jack. Si bien su premisa (básicamente, que Drácula sea un ejemplar padre viudo, amén de honrado empresario hostelero) podía echar para atrás a más de un adicto al terror clásico, el filme comparte con Monstruos contra alienígenas la condición de producto para toda la familia, capaz de evitar que los padres se aburran y que, lo más importante, esquiva la tentación de tratar a los peques como tontos incapaces de apreciar un buen susto. Por otra parte, también hemos de señalar que su historia de amor humano-vampírica, amén de adolescente, le da sopas con onda a la de Crepúsculo. Lo cual, para qué nos vamos a engañar, tampoco era demasiado difícil…

Penny Dreadful (serie, 2014-…)


Monstruos en nómina: ¿Cuántos podemos decir sin caer en SPOILERS? Bueno: dejémoslo en que hay vampiros. Y un hombre-lobo. Y fantasmas. Y un médico aficionado a recauchutar cadáveres. Y…
“¡Basta ya de cachondeo!”, debieron exclamar Sam Mendes y el guionista John Logan cuando trabaron conocimiento durante el rodaje de Skyfall. Si su película jamesbondiana había tenido por objeto darle el punto definitivo de seriedad al 007 de Daniel Craig, la pareja se empeñó aquí en que los viejos monstruos volviesen a dar miedo. ¿Lo consiguieron? Pues la verdad es que sí: dosificando con mesura unas revelaciones que, en muchos casos, el público se olía desde el principio (cómo disfrutamos aquel [SPOILERS] “Mi nombre es Victor Frankenstein” [/SPOILERS], ¿verdad?), con un reparto de lo más solvente encabezado por Timothy Dalton y sin mostrar el menor reparo cuando de recurrir al gore se trata, esta serie de tenebrosa ambientación victoriana consigue arrancarle los resabios de parodia al monster mash: esperemos que esa segunda temporada prevista para 2015 sepa mantener el listón alto. Ah, y casi se nos olvida la aportación, desde la silla del director, de un tal Juan Antonio Bayona…

La cabaña en el bosque (Drew Goddard, 2012)


Mónstruos en nómina: Más de los que te puedes imaginar… y ninguno de los que te esperas.

Como habréis podido observar, en este repaso a los cruzamientos monstruosos hemos procurado respetar el orden cronológico. ¿Por qué nos saltamos esa norma al hablar de La cabaña en el bosque? Sencillo: entrar en materia sobre el cómo y el por qué de la superpoblación monstruosa que llena esta película nos haría destripar todo el argumento casi de golpe. Dejémoslo en que Goddard y su coguionista, un tal Joss Whedon, le dieron aquí una vuelta de antología al subgénero, amén de revalidar el derecho de los monstruos del terror ochentero (ya sabes: los de Hellraiser, Viernes 13, Posesión infernal y compañía) a asociarse para hacer el mal y cosechar víctimas a espuertas, como ya lo hicieran sus ancestros de Transilvania. Todo ello, además, rematado con una moraleja muy bonita: a veces, los humanos somos las criaturas más malignas. Y los que nos sentamos en el patio de butacas, ni te contamos…

Via:cinemania

Graduaciones ‘cum laude’: Las 6 imprescindibles de Mike Nichols

Del 'nuevo Hollywood' al siglo XXI: reunimos las películas del director y guionista que tienes que ver (o revisar).
the_graduate

Tenía fama de ‘director de actores’, pero también era un maestro del estilo cuando le apetecía: no en vano Mijaíl Igor Peschkowsky, Mike Nichols para el público en general, poseía sobrada experiencia en una multitud de medios, desde la comedia de escenarios (junto a su compañera Elaine May) a las bambalinas teatrales y los platós de cine y TV. Gracias a ello, el cineasta nacido en Berlín, que ha fallecido hoy a los 83 años, figuró en la lista de esos pocos elegidos que debían hacerle sitio en la estantería a un Oscar, un Globo de Oro, un Emmy, un Grammy y un Tony. Y cuyo nombre, además, suponía un reclamo para el interés de cualquier cinéfilo con la mente despierta. Como homenaje a Nichols, hemos reunido aquí sus trabajos imprescindibles en pantalla grande, y también en una TV cuyo potencial artístico él supo aprovechar antes que (casi) nadie en EE UU. Si no has visto estas películas (y esta serie) ya tardas en hacerles un hueco en la agenda. Y, si ya las conoces, lo mismo revisarlas es una buena idea…

¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966)


¿Por qué se merece el título? Básicamente, por usar la obra teatral de Edward Albee para que Elizabeth Taylor Richard Burton desahogaran (y amplificaran) frente a la cámara las turbulencias de su matrimonio. Cuando de películas se trata, la expresión “vergüenza ajena” raras veces tiene un significado positivo, pero el espectáculo que dan aquí la diva de los ojos violeta y el titán galés, poniéndose como cubas durante una cena mientras Sandy Dennis George Segal observan horrorizados, no admite otra descripción salvo esa, lo cual ya de por sí resulta un triunfo nada desdeñable. La película ganó cinco Oscar, incluyendo Mejor Actriz de Reparto para Dennis y Mejor Actriz Principal para la Taylor (curiosamente, ninguna de las dos pudo recoger su estatuilla en persona) amén de obtener ocho nominaciones, entre ellas una a Mejor Director para un Nichols que debutaba a los 35 años. Menuda forma de comenzar…

El graduado (1967)


¿Por qué se merece el título? La cara de pazguato de Dustin Hoffman (interpretando, con 30 años, a un personaje una década menor), la pierna tentadora de la asaltacunas Anne Bancroft, las canciones de Simon & Garfunkel, los planos cenitales en la piscina… El graduado lo tenía todo para ser un hito generacional, y también para resultar un desastre, puesto que encontrarle un reparto a esta adaptación de la novela de Charles Webb supuso un trabajo de chinos: por las audiciones de Nichols pasaron desde Jack Nicholson a un Harrison Ford muy alevín, pasando por Sophia Loren, Judy Garland, Audrey Hepburn y otras actrices dispuestas a correr el riesgo de interpretar a la señora Robinson (el director, todo sea dicho, le ofreció ese rol a una Doris Day que lo rechazó asqueada). Polémico con ganas, el filme le deparó a Nichols su único Oscar a Mejor Director, pero también fue nominado a todas las categorías mayores y arrasó en los Globos de Oro, haciéndose con cinco premios.

Conocimiento carnal (1971)


¿Por qué se merece el título? Para un director estadounidense de los 70, hacer una película con Jack Nicholson era algo así como un rito de paso: si sobrevivías a la experiencia sin que el actor te devorase vivo, entonces eras uno de los grandes. No contento con aceptar dicho desafío, Nichols fichó a Jack como protagonista de una historia (escrita por el dibujante de cómics Jules Feiffer) cuyo eje era la vida sexual de cuatro amigos a lo largo de 25 años, completándose el elenco con Candice Bergen, Art Garfunkel Ann-Margret. Dado que, por aquel entonces, Hollywood seguía siendo algo puritano en las cosas del ñogo-ñogo, Conicimiento carnal resultó un proyecto de lo más escandaloso. Y, una vez estrenada, la película fue objeto de un proceso por obscenidad en el estado de Georgia.

Silkwood (1983)


¿Por qué se merece el título?Tras un par de patinazos como El día del delfín (1973) Dos pillos y una herencia (en 1975, juntar a Jack Nicholson y a Warren Beatty, y a sus egos, en el mismo plató era un trabajo de alto riesgo),  Nichols estrenó los 80 con este híbrido de drama obrero y thriller político, protagonizado por la que sería su actriz de referencia a lo largo de dicha década: Meryl Streep. Relatando la historia -real- de Karen Silkwood, trabajadora de una central nuclear muerta en extrañas circunstancias, la película volvió a ponerle las peras al cuarto a los puritanos (encomendándole a Cher, sin ir más lejos, el personaje de una técnico lesbiana) y removió conciencias exponiendo un caso que, aún hoy, resulta extremadamente turbio. Gracias a todo ello, el filme tuvo 5 nominaciones a los Oscar, sin llevarse ningún premio.

Armas de mujer (1988)


¿Por qué se merece el título? ¿Ochentera? Pues sí, y con ganas: su historia de ascenso social en plena era yuppie resulta casi tan propia de esa época como los vestidazos de Sigourney Weaver Melanie Griffith o el pelo cardado de Joan Cusack. ¿Estupenda? También: siguiendo el libro de estilo de George Cukor y del Howard Hawks de Historias de Filadelfia, todo él réplicas ingeniosas, mujeres fuertes y puñaladas traperas,  Armas de mujer resulta una de las comedias más sofisticadas y divertidas de su época, deparando además sorpresas como la fugaz aparición de un Kevin Spacey que se come la pantalla (o, más bien, se la esnifa). De este modo, y aunque la película diste mucho de ser atemporal, eso de ver a Melanie y a Sigourney disputándose los favores de Harrison Ford mientras suena el Let the River Run de Carly Simon resulta todavía un placer.

Ángeles en América (2003)



¿Por qué se merece el título? Al igual que otros muchos directores de su generación, Nichols atravesó una mediana travesía del desierto durante los 90, por más que la arrancase con un hit como Postales desde el filo. Ahora bien: el cambio de siglo le dio la oportunidad de volver, como dicen los anglosajones, with a vengeance, reuniendo a un reparto de campanillas para adaptar la obra teatral de Tony Kushner (Lincoln) sobre la proliferación del sida en esta miniserie televisiva. Si bien Emma Thompson (con la que el director ya había trabajado en Primary Colors y el telefilme Wit), una Meryl Streep muy rabínica, Patrick Wilson y otros miembros del reparto se lucen de lo lindo, aquí los laureles se los lleva Al Pacino interpretando al abogado Roy Cohn, una sabandija humana tan cargada de iniquidades que cuesta creer que existiese en la realidad. Con sus 352 minutos de duración y su combinación de realismo histórico y surrealismo alucinatorio, Ángeles en América se llevó cuatro Globos de Oro y la friolera de 11 premios Emmy.

Via:cinemania

'The Last Goodbye', la canción que cierra 'El Hobbit' y 'El Señor de los Anillos'

Os traigo el tema con el que concluye 'El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos' ('The Hobbit: The Battle of the Five Armies', 2014), punto y final a la ambiciosa adaptación dirigida por Peter Jackson. La canción lleva el apropiado título de 'The Last Goodbye' ("El último adiós") y está interpretada por Billy Boyd, el actor que dio vida a Pippin en la primera trilogía ambientada en la Tierra Media, 'El señor de los anillos'.
Precisamente, 'The Last Goodbye' no es un mero acompañamiento a los títulos de crédito, pretende ser una emotiva despedida para los fans de las dos trilogías basadas en la obra de J.R.R. Tolkien. Así lo explica el propio Boyd: "No nos centramos sólo en la entrega final sino en esta épica aventura de diez años: una canción para resumir las seis películas".
Martin Freeman, Ian McKellen, Cate Blanchett, Luke Evans, Richard Armitage, Evangeline Lilly, Orlando Bloom, Lee Pace, Hugo Weaving y Benedict Cumberbatch encabezan el reparto de la tercera parte de 'El Hobbit'. Se estrena el 17 de diciembre y podéis ver su épico tráiler (tanto en inglés y en español) haciendo clic aquí.

PD: Como recordaréis, Boyd ya cantó en una emocionante escena de 'El señor de los anillos: El retorno del Rey'. Os la dejo a continuación:

Steve McQueen dirigirá una película sobre el cantante y activista Paul Robenson

Steve McQueen fue uno de los grandes protagonistas de la temporada cinematográfica pasada gracias a '12 años de esclavitud', que le llevó a consagrarse en Hollywood y ayudó a que se volviera a debatir por el escuro pasado esclavista de los Estados Unidos. Tras un merecido periodo de descanso –que no lo ha sido tanto porque también prepara el piloto de una serie para HBO–, McQueen está listo para enfrentarse a su nuevo proyecto, aún sin título, pero que girará en torno al cantante y activista afroamericano Paul Robenson.

Según el propio McQueen contar la historia de Paul Robenson siempre ha sido su sueño, una película que debió hacer tras 'Hunger' (id, 2008), pero que, en sus propias palabras, "nunca tuvo el poder de hacer porque había mucha gente que no quería que si hiciera la película". Movido por la historia de Robenson desde que tiene 14 años, parece que Mcqueen, por fin, podrá quitarse esa espinita.

Paul Robenson era abogado, pero dejó la profesión tras tener que enfrentarse al racismo. Se convirtió en actor, cantante y defensor activista de los derechos civiles, sobre todo en Reino Unido, donde consiguió cierta fama gracias a su campaña por un mejor sueldo y condiciones laborales para los mineros de Gales.

Vía | Hollywood Reporter

Sony ya no quiere 'Steve Jobs' de Danny Boyle y Aaron Sorkin



Parece que 'Steve Jobs', el nuevo proyecto de Danny Boyle sobre el fundador de Apple, se ha convertido oficialmente en una de esas películas que van de mano en mano, de actor en actor y ahora, de estudio en estudio. Si la última noticia que nos llegaba es que Michael Fassbender estaba negociando su posible protagonista en la cinta –sustituyendo así a Christian Bale, el anterior candidato–, ahora nos llega una mala: Sony, el estudio que iba a producirla se retracta y se aleja del proyecto.

Así, el nuevo biopic de Steve Jobs, que cuenta con guión del siempre eficiente Aaron Sorkin se queda sin estudio justo unos meses antes de comenzar a rodarse, pero al parecer las díficultades de conseguir el reparto adecuado es la gota que ha colmado el vaso y ha hecho que Sony se retractara.

Pero no os asustéis que la nueva película de Danny Boyle sigue en marcha y se escuchan rumores de que el proyecto podría caer en manos de Universal, quien ya tendría en mente algunos nombres para dar vida a Jobs y a las personas más cercanas a nivel profesional y personal del fundador de Apple.
Esperaremos nuevas noticias.

Vía | THR

Ha muerto Mike Nichols, director de 'El graduado'

ABC News ha informado al mundo que ha muerto el cineasta Mike Nichols. Apasionado del teatro y brillante director de actores, el autor de títulos tan conocidos como 'El graduado' ('The Graduate', 1967), 'Armas de mujer' ('Working Girl', 1988), 'Lobo' ('Wolf', 1994), 'Jaula de grillos' ('The Birdcage', 1996) o 'Closer' (2004) falleció anoche a los 83 años por un ataque al corazón.

Nacido en Alemania, Michael Igor Peschkowsky llegó a Estados Unidos con 7 años cuando su familia escapó del horror nazi. Debutó en el cine en 1966, con la adaptación de '¿Quién teme a Virginia Woolf?' ('Who´s Afraid of Virginia Wolff'), y en 2007 se estrenó su última película, 'La guerra de Charlie Wilson' ('Charlie Wilson´s War'). Cosechó numerosos galardones a lo largo de su carrera, siendo uno de los pocos que completó el EGOT: ganó el Emmy, el Grammy, el Oscar y el Tony. La estatuilla de la Academia de Hollywood la recibió por la dirección de 'El graduado'.

Arriba podéis ver a Mike Nichols recogiendo en 2010 un premio de homenaje otorgado por el American Film Institute, de manos de Meryl Streep. En el vídeo queda patente su amor por el cine, su buen humor y el aprecio de sus ilustres compañeros de profesión. Descanse en paz.

Via:blog de cine