domingo, 30 de junio de 2013

Tráiler de 'Prisoners': Hugh Jackman y el secuestro infantil

El canadiense Denis Villeneuve ('Incendies') debuta en EE UU con un intenso thriller lleno de grandes intérpretes: Jackman, Jake Gyllenhaal, Paul Dano, Melissa Leo... Por CINEMANÍA

trailer de prisoners hugh jackman y el secuestro infantil


Puede que ahora mismo todos pensemos en Hugh Jackman como Lobezno de cara al inminente estreno de Lobezno inmortal (¿ya le has visto enseñando las garras en nuestra portada de julio?), pero el actor australiano también tiene una sólida carrera dramática fuera del mundo blockbuster. Su otra gran película del año es Prisoners, el primer largometraje del cineasta canadiense Denis Villeneuve (Incendies) en EE UU, que recupera un guión de la Black List obra de Aaron Guzikowski (Contraband) sobre un hombre destrozado por el secuestro de su hija pequeña junto a una amiga. Jackman es el protagonista, que intentará tomarse la justicia por su mano (aunque esto no es una nueva secuela de Venganza, ojo), y el resto del reparto está plagado de intérpretes de altura: Jake Gyllenhaal, Paul Dano, Melissa Leo, Maria Bello, Terrence Howard, Viola Davis... Al final, se trata de un elenco que bien puede llevar este thriller a la temporada de premios por la puerta grande. Sólo nos gustaría que, a juzgar por el poderoso aunque quizás demasiado revelador tráiler, sobre el desarrollo no pesara tanto el estigma de posible telefilme de lujo, pero confiemos en Villeneuve y sus actores.


'Terminator 5' se estrenará en 2015 y reiniciará su propia trilogía


La nueva película de la saga, en la que regresa Arnold Schwarzenegger, no se relacionará con las anteriores y comenzará su propia continuidad. Si todo sale bien, vaya. Por CINEMANÍA

terminator 5 se estrenara en 2015 y reiniciara su propia trilogia


Ya existe comunicado oficial de Paramount: el 26 de junio de 2015 tendremos una nueva película de Terminator con Arnold Schwarzenegger. En realidad, poco más se sabe. Sólo que confirma las palabras del propio Arnie sin especificar el grado de protagonismo que tendrá el actor austríaco en el guión que están escribiendo Patrick Lussier (Furia ciega) y Laeta Kalogridis (Shutter Island, Avatar). La gran novedad de la nota oficial es afirmar que lo que hasta ahora conocíamos como Terminator 5 en realidad será un reboot de la franquicia en todos los sentidos, con sus propios planes para iniciar una trilogía independiente (recordemos que Terminator Salvation ya lo pretendía en 2009 hasta que se pegó el batacazo), que, eso sí, debería quedar completada antes de 2019, momento en el que los derechos del T-800, Skynet y demás volverán a James Cameron. Pero al menos esos son los planes de Megan y David Ellison, los productores de moda en Hollywood (La noche más oscura, The Master, Misión Imposible - Protocolo fantasma, Star Trek: En la oscuridad, Guerra Mundial Z), que tampoco han dicho nada de ciertos rumores aparecidos la semana pasada sobre la posibilidad de que Dwayne Johnson se incorporara al reparto. Una película con Schwarzenegger y The Rock juntos bien valdría una apocalíptica rebelión de las máquinas, ¿no?

Shyamalan, de nuevo Spielberg a director de encargo

El director de 'El sexto sentido' estrena en España su décima película en medio del desprestigio absoluto de crítica y público. ¿Qué ha cambiado desde que se le consideraba como el sucesor de Steven Spielberg? Por DANIEL DE PARTEARROYO

shyamalan de nuevo spielberg a director de encargo

A día de hoy da un poco de vértigo reconocerlo, pero, hace poco más de una docena de años, M. Night Shyamalan era uno de los directores de cine más respetados y mejor valorados de Hollywood. Sí, el realizador de After Earth, cuyo nombre hay que buscar con lupa en los carteles promocionales del filme y cuya vinculación ha sido pasada por alto en beneficio de la presencia de Will Smith y su hijo Jaden Smith, llegó a ser considerado como el sucesor natural de Steven Spielberg y hoy se dedica a filmar vehículos para el lucimiento de hijos de estrellas que, para más inri, son ridiculizados como propaganda cienciológica. ¿Cómo hemos llegado a esta situación? ¿Puede decirse que el propio Shyamalan se lo ha buscado, o ha sido víctima de la circunstancias?

De entre los muertos



Vayamos atrás en el tiempo. El 6 de agosto de 1999 se estrenó en EE UU El sexto sentido, un modesto thriller fantástico que consiguió más de 26,5 millones de dólares en su primer fin de semana y se colocó primero en taquilla, posición que mantendría durante cinco semanas convirtiéndose en el gran sleeper del verano. Era la tercera película que dirigía y escribía Shyamalan, pero la primera en disfrutar de una distribución masiva (vía Buena Vista, es decir, Disney) que no habían obtenido sus anteriores (y ya a partir de entonces ignoradas) Praying with Anger (1992) y, con Miramax, Los primeros amigos (1998). Además de recordar a espectadores de todo el mundo que Bruce Willis podía ser un gran actor fuera del género de acción, El sexto sentido lanzó a la fama a su estrella infantil, Haley Joel Osment (quien lo mismo a día de hoy no está muy agradecido), y recuperó la moda del twist ending o final sorpresa a una escala mucho mayor de la abarcada por Sospechosos habituales unos años antes.
De repente, todo eran alabanzas hacia Shyamalan y su afinada visión comercial no exenta de buen acabado visual y una intrigante historia original. Aunque el estreno ese mismo año de El último escalón, la adaptación de David Koepp sobre una novela de Richard Matheson de los años 50 con otro niño que "ve a los muertos", ya amenazó con abrir una pequeña grieta en el triunfo del cineasta indio. En vano: las cifras de El sexto sentido, estrenada antes, aplastaban por mayoría.

Irrompible

En el cambio de milenio, M. Night Shyamalan parecía imparable. Sobre su mesa se acumulaban propuestas como escribir Indiana Jones IV para su ídolo Spielberg o dirigir la primera adaptación de esa saga literaria de una escritora británica protagonizada por un mago con gafas que lo petaba entre el público juvenil. Pero él escogió poner en pie su propio ambicioso proyecto: una trilogía superheroica con Bruce Willis como protagonista y, por supuesto, distinta a todo lo hecho anteriormente en el género. Sólo llegó a terminar la historia de origen y creación del héroe, El protegido (2000).   
En este caso la incomprensión vino desde la taquilla: sus 248 millones de dólares quedaban muy lejos de los más de 672 millones amasados por El sexto sentido, un filme que había costado casi la mitad. Sin embargo, la frescura de la propuesta en un ecosistema todavía no saturado de superhéroes (o al menos no tanto como el actual), las poderosas interpretaciones de Willis y Samuel L. Jackson, una partitura de James Newton Howard en estado de gracia o la poco sutil pero resultona reflexión sobre la naturaleza del héroe que enunciaba dieron a El protegido cierto aura de título de culto y contribuyeron a reforzar el estatus de Shyamalan entre los cinéfilos. En vez de venderse a Hollywood, había decidido arriesgarse siguiendo su propio camino.

Primeras señales

Señales (2003), además de ser el mayor éxito de su carrera sólo después de El sexto sentido, marcó un punto de inflexión definitivo en la dirección de la filmografía de Shyamalan y también en cómo ésta era percibida por la crítica y el público. Su invasión alienígena desde un punto de vista a pie de calle propició el cénit en las comparaciones con Spielberg (el suspense minimalista de Tiburón) y Hitchcock (la amenaza silenciosa y la claustrofobia de Los pájaros), pero también empezaron a verse las costuras en unos diálogos y una estructura dramática instrumentales, orientados sólo a epatar al espectador con efectismos carentes de lógica argumental como claudicación a la necesidad de un final sorpresa. Por resumir, si "En ocasiones veo muertos" había entrado con fuerza en la cultura pop, "Batea fuerte" lo hizo directamente por la puerta de la chufla y la burla.
También se encendieron las alarmas ante lo que pasarían a ser dos marcas de estilo: la narración alegórica como fin en sí mismo (toda la película termina constreñida en una parábola reflexiva sobre la fe) y una ampliación a personaje secundario de los antes cameos del director. El fantasma del ego, ayudado por una actuación justita si somos benévolos, empieza a asomar en las críticas.

La burbuja se desmorona

Muchos la consideran el punto de no retorno, pero todavía hay algunos motivos para tener aprecio a El bosque (2004). Y no nos referimos precisamente a su pirueta argumental post-11S que adolece de esa instrumentalización alegórica de la que hablábamos antes (la credibilidad se suspende en pos de un mensaje final), sino a valores potentes como la actuación de Bryce Dallas Howard o la fotografía atmosférica de Roger Deakins. Entre las causas de la mala fama de El bosque no hay que pasar por alto una campaña promocional por parte de Buena Vista (última colaboración entre el cineasta y la distribuidora, que puso fin a una relación de cinco años) que, sin ningún miramiento, publicitó el filme como una película de terror y monstruos espinosos entre los árboles.
La época de mayor apogeo de los foros en internet, que empezaban a dar paso a la hegemonía de los blogs, albergó encendidas polémicas con detractores que se sentían estafados por el filme. Pero Shyamalan seguía teniendo un indudable tirón en taquilla, por mucho que su demiúrgica aparición final volviera a encender los ánimos de la crítica. Por poner un ejemplo, el popular Roger Ebert la incluyó en su lista de películas más odiadas de todos los tiempos y le dedicó frases tan bonitas como: "Llamar a su final un anticlímax sería un insulto no sólo para los clímax, sino también para los prefijos".
La radicalización

Shyamalan tuvo la oportunidad de filmar la adaptación de La vida de Pi, la novela de Yann Martel que le acabaría brindando un Oscar de Mejor dirección a Ang Lee, pero desestimó el proyecto porque consideró que el final sorpresa del libro terminaría por encasillar su carrera [risas aquí]. En cambio, decidió utilizar el respaldo económico de los grandes estudios que aún tenía y darlo todo en dos películas insólitas y radicalmente personales. Primero vino La joven del agua (2006), un nuevo cuento alegórico (y van...) sobre el arte de la narración o, directamente, el cine, donde el propio Shyamalan es el héroe por encima del protagonista y los desagradables e insoportables críticos son humillados y devorados. Las sutilezas, si eso, para otro día.


Después llegó El incidente (2008), una de esas películas que creemos merecedoras de una segunda oportunidad, aunque sea sólo por la determinación de su autor para nadar a contracorriente de cualquier expectativa posible. Quizás más hermética y autista incluso que La joven del agua, El incidente fue un misil autoral de terror minimalista (¡el viento!) y desnaturalizaciones actorales dignas de Bresson que, sin embargo, cristalizó como blanco de bromas a costa de Mark Wahlberg hablándole a una planta y poco más. Algo a lo que el propio actor se ha sumado: "Fue una película realmente horrible. Joder si lo fue. Los putos árboles, tío. Las plantas. Menuda mierda".
El desvanecimiento

En 2010, Airbender, el último guerrero marcó la gran debacle crítica de Shyamalan o, como algunos empezaron a llamarlo, "El último maestro en la venta de aire". Adaptación personal de la serie de animación de Nickelodeon sobre el enfrentamiento entre unas tribus que pueden manejar cada uno de los cuatro elementos, la película terminó siendo un jaleo mitológico demasiado infantilizado para el público adulto, demasiado caóticamente verbalizado para el público infantil y, en definitiva, demasiado incomprensible para cualquiera. La crítica no tuvo piedad con su chivo expiatorio favorito y, cargada de razones ante el estrafalario y fácilmente ridiculizable esperpento 3D que tenía delante, se cebó con saña ("tan escandalosamente mala que es un milagro que llegara a rodarse"), aunque la taquilla internacional le salvó una vez más los muebles al director con casi 320 millones de dólares que, de todas formas, fueron una cifra de lo más decepcionante para un filme con pretensiones de franquicia.

After Earth se estrena el 28 de junio.

Queja del día: 2013, el verano de los estrenos tardones

¿Por qué películas con tanto atractivo taquillero como 'Star Trek: En la oscuridad' llegan a nuestras pantallas con meses de retraso? Por YAGO GARCÍA

queja del dia 2013 el verano de los estrenos tardones

No es nada demasiado nuevo. El año pasado, sin embargo, tuvimos una situación muy similar cuando Prometheus llegó a nuestras pantallas tres largos meses después de estrenarse en Estados Unidos. Tampoco es excesivamente grave, siempre que a uno le sobre la paciencia y venza la tentación de pronunciar la palabra screener. Pero, en pleno verano de 2013, es un buen momento para llamar la atención sobre un hecho irritante: ¿por qué hay grandes producciones de Hollywood que llegan a España con tantas semanas de retraso?
Puestos a buscar un ejemplo histórico, podría decirse que En busca del Arca perdida se estrenó en Madrid en octubre de 1981, cuando al otro lado del charco había podido verse a comienzos del verano. Y eso sería muy cierto. Como también lo es que, pese a mediar un abismo entre la distribución de cine de entonces y la de ahora, Star Trek: En la oscuridad estará disponible aquí el próximo viernes 5 de julio (en la mayor parte de Europa, incluyendo Reino Unido y Alemania, llegó a las salas en mayo), y que tendremos que esperar hasta el 2 de agosto para ver Guerra Mundial Z, otro de los estrenos más interesantes que las majors nos pueden ofrecer actualmente. El cual, para mayor recochineo, habrá tenido ya por esas fechas su estreno comercial en más de 50 países.
 Si observamos las listas de fechas de esteno que ofrece IMDb para ambos filmes, por otra parte, constatamos que, a España, tanto Star Trek como Guerra Mundial Z van a llegar con el carrito del helado, como dice la expresión popular: sus lanzamientos en nuestro país están entre los últimos del calendario, con las consecuencias negativas que ello implica. Una de ellas, bastante anecdótica, es la inundación de spoilers en internet: a estas alturas del cuento, hace falta mucha fuerza de voluntad, o mucho desinterés, para no saber ya a quién da vida Benedict Cumberbatch en la película de J. J. Abrams. Amén de la rabia que da encontrarse con multitud de comentarios e informaciones destinadas a un público que ya ha podido ver la película.
La otra consecuencia en la que pensamos nosotros no es tan lesiva para el público como puede serlo para las compañías. Porque, aunque ningún cinéfilo que se respete acudirá de primeras a una grabación mal hecha con una videocámara en un cine (o eso queremos creer aquí), la tentación que despiertan las palabras "dvd rip" vistas en un enlace puede ser mucho más poderosa. Claro, luego llegan los lloros y quebrantos cuando cintas de gran interés se quedan sin pantalla aquí, excusándose la industria en el socorrido argumento de "la piratería" para dejarlas inéditas. ¿O es que nadie recuerda el caso de La cabaña del bosque?

"La razón que dan las distribuidoras, y que yo me creo, es que hay que hacer hueco para los estrenos: un mercado como el de EE UU, con millones de espectadores potenciales, puede absorber una cantidad de lanzamientos que desbordarían en España", nos comenta Luis Martínez, jefe de Cultura del diario El Mundo y ex director de CINEMANÍA. Posteriormente, Martínez apunta a otros motivos para esta situación, como que las mismas majors no quieran ver cómo sus propios filmes se hacen sombra entre ellos: no olvidemos que Star Trek: En la oscuridad y Guerra Mundial Z pertenecen a Paramount.
Todo esto, por no hablar de otro detalle importante: las distribuidoras cobran a los exhibidores en proporción al número de copias y al de entradas vendidas. España, un país con cifras de asistencia a veces catastróficas y en el que se están cerrando cines, no es precisamente un mercado goloso a la hora de mantener beneficios. Lo cual obliga a dosificar el número de estrenos a fin de implantar una misma película en múltiples pantallas de una vez, controlando la demanda y asegurando grandes cifras de taquilla. ¿Algo más? Pues sí: según Luis Martínez, "la actitud de los exhibidores suele ser conservadora, y no les gusta hacerse la competencia unos a otros".

Ahora que nos hemos desahogado, es conveniente reconocer que el panorama no es apocalíptico. Durante este verano veremos estrenos simultáneos en España y EE UU (Lobezno inmortal) o casi simultáneos (Elysium). Pero, como ya hemos visto, estas situaciones confirman el panorama de un mercado debilitado, y situado cada vez más en la periferia de la gran industria. Lo cual, como recuerda Luis Martínez, tiene consecuencias menos llamativas, pero también perjudiciales: "Los blockbusters, en el fondo, siempre estarán a salvo. Pero a mí me preocupa más que películas con premio en Cannes como Laurence Anyways lleguen con años de retraso. O que otros filmes que son tema de conversación en el mundo civilizado aparezcan aquí tarde y mal, todo porque una distribuidora no puede lanzarlos en condiciones o no sabe qué hacer con ellos".

Via:Cinemania

Agustí Villaronga dirigirá 'Creta'


Agustí Villaronga nunca había sido un director cuyas películas gozasen del calor del público pese a haber rodado cintas muy estimables desde que diese el salto al largometraje en 1987 con la notable ‘Tras el cristal‘. De hecho, tardó ocho años en sacar adelante una nueva película desde el estreno de la estimable ‘Aro Tolbukhin – En la mente del asesino‘ (2002), pero ‘Pa Negre‘ (2010) sí gozó de una acogida más cálida gracias sobre todo a los 9 Goyas que se llevó para casa. Ahora acaba de saberse que ‘Creta‘ será el siguiente trabajo tras las cámaras de Villaronga.

‘Creta’ nos narrará la historia de amor entre dos adolescentes de un colegio francés —la película se rodará en dicho idioma—, sabiéndose ya que Vincent Cassel y su esposa Monica Bellucci interpretarán a los progenitores de los dos adolescentes enamorados. Está previsto que el rodaje tenga lugar durante el próximo otoño, por lo que no debería tener problemas para llegar a nuestros cines a mediados o finales de 2014.

Vía | Fotogramas