…o mucho peor: con tus padres. Evítate el mal trago de compartir con
ellos el visionado de estas escenas con elevada carga sexual. Por PEDRO
MORAL
La HBO acaba de lanzar una campaña publicitaria en la que muestra
lo incómodo que es ver en familia las escenas calentorras de Juego de Tronos, Girls o True Detective.
Hemos querido ir más allá y recordarte esas películas que es mejor ver
solo para evitar una escenita embarazosa con tus padres, tu pareja o tus
amigos.
El sexo ya no es un tema tabú. Puedes hablar sobre sexo con tus padres sin sentirte incómodo o raro. ¡Mentira! Y si no…
¿por
qué cuando ves una película con ellos y hay una escena de sexo (cuanto
más turbia peor, claro) te empiezas a remover en tu asiento?
Pero esta no es la peor de las situaciones. Las películas son el reflejo
de la vida y por ello te sientes identificado con los personajes. Esta
cualidad del cine puede ocasionarte algún problema ya que a veces esos
sentimientos que estaban en lo más profundo de tu interior florecen en
el momento más inoportuno y o no te va o te va mal.
Si hace tiempo que estás mal con tu pareja y decidís pasar la
tarde del domingo viendo una película de Woody Allen entenderás a lo
que me refiero. Padres, parejas, hermanos, exparejas, amigos…
cuidado en elegir a tu acompañante cuando veas una película. Un error
puede ser fatal. Nosotros te mostramos algunos ejemplos de películas que
es mejor ver solo, de lo contrario pasaras un incómodo rato frente a la
pantalla.
La vida de Adèle, de Abdellatif Kechiche

Eres mujer, estamos en el 2014 y tu familia ha aceptado sin problemas
el hecho de que te gusten las personas de tu mismo sexo. Bien. Pero eso
no quiere decir que puedas ver junto a tu madre y tu padre en el sofá
de casa una película como
La vida de Adèle.
Tu padre se quedará dormido antes de que Adèle empiece a comer
espaguetis pero tu madre la verá entera, porque es una romántica y
porque se muere de curiosidad por saber cómo es el sexo entre dos
mujeres. Y claro, se va a sentir fascinada y te preguntará que tal tú.
Te preguntará si es realmente así o el cine lo exagera todo. Y se
imaginará cosas como… En fin, olvídalo.
La escena más incómoda: Los diez minutos de sexo explícito entre
Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux se te harán largos. Muy largos.
Don Jon, de Joseph Gordon-Levitt

Estabas soltero hasta hace muy poco. Ahora mantienes una relación
seria con una chica guapísima que conociste durante una noche de farra.
Eres de esas personas que todo lo hacen por internet. Haces la compra
por internet. Hablas con tu madre por internet. Ves películas por
internet. Escuchas música, juegas, trabajas y mantienes relaciones
sexuales contigo mismo constantemente gracia a internet. Amas el porno.
Pero ya no vives solo, amigo. Así que el cuarto de baño vuelve a ser tu
lugar favorito, igual que cuando vivías en casa de tus padres.
Evitas dejar restos de tus pecados en el historial. Cierras la puerta
con pestillo. Eres más sigiloso que nunca… ¡Entonces no lo tires todo
por la borda invitando a tu chica a ver contigo
Don Jon!
La película de un tipo obsesionado con el porno, en el que encuentra
más placer que en las relaciones sexuales tradicionales… es inoportuna
lo mires por donde lo mires. Cuando terminéis de verla tu novia te
preguntará irremediablemente si te masturbas y con qué frecuencia. ¿Qué
le dirás? No digas que no te lo advertimos.
La escena más incómoda: Aquella en la que
Scarlett Johansson pilla a Gordon-Levitt en mitad de la tarea. ¿Comedia dicen? ¡Terror! Esa es una escena de terror.
Krampack, de Cesc Gay

Eres adolescente. Hombre o mujer. Y tienes ese amigo especial con el
que sales por ahí, al que le cuentas todo, con el que te vas de
vacaciones. Dormís juntos. Y cuando teníais 12 curioseasteis juntos e
incluso os llegasteis a besar para ver qué pasaba. Tú no sentiste nada
especial pero él sí. Desde entonces vuestra relación se ha enfriado.
Krampack
es la historia de esa amistad y todos esos sentimientos que explotan en
un verano. No habla de otra cosa que de amor. Amor, en definitiva,
incómodo y no correspondido. ¿Seguro que quieres tener ESA conversación
con tu mejor amigo?
La escena más incómoda: La masturbación mutua que practican varias veces sus protagonistas,
Fernando Ramallo y Jordi Vilches.
Spring Breakers, de Harmony Korine

¿Quieres que tus padres te sigan dejando ir de vacaciones a la playa
con tus amigas del instituto? Entonces no veas con ellos NUNCA
Spring Breakers.
Lo primero es que no les va a gustar la película en absoluto. No son el
público objetivo, digámoslo así. Y lo segundo es que tras ver esas
juergas llenas de drogas, bailes obscenos, armas, alcohol y sexo
indiscriminado te van a querer atar a la pata de tu cama durante muchos
años. No sirve que les digas que tú no lo harás… no te van a creer.
La escena más incómoda: Los primeros treinta
segundos en los que Skrillex pone su histriónica melodía a unos cuantos
bailes obscenos en la playa donde la cerveza resbala por los cuerpos
semidesnudos de unos cuantos jóvenes desatados son suficientes para que
tus padres decidan apagar la tele y tener una charla contigo.
The Last Kiss, de Tony Goldwyn

Te vas a casar esta primavera. Tu novia está estresadísima al igual
que tu madre y tu suegra. Eres un muñeco, o así te sientes, en manos de
unas locas que quieren organizar cada instante de tu existencia. Quieres
a tu prometida por encima de todas las cosas, incluso estáis en
trámites de tener vuestro primer retoño. Pero lo de la boda es agotador.
¿Y cómo será la vida de casado que te espera? Si estás en esta
situación y te haces estas preguntas haz el favor de no ver con tu chica
The Last Kiss. Una película que retrata las dudas de un tipo,
Zach Braff, que conoce a una irresistible chica en un momento complicado de su relación (ese que estás viviendo tú).
La escena más incómoda: El último beso de un hombre que siente que algo morirá con él cuando emprenda el camino hacia la vida adulta.
Nebraska, de Alexander Payne

Tu padre y tú habéis tenido una relación normal. Os habéis hablado lo
justo y habéis estado ahí (más o menos) cuando uno ha necesitado al
otro. Entonces, ¿qué necesidad tienes de ir a ver
Nebraska con tu
padre? Lo único que vas a conseguir es que se emocione y te diga lo
mucho que te quiere, que siente no haber estado ahí cuando participaste
en aquella obra del colegio pero que todo lo ha hecho por ti… bla bla
bla. Haznos caso y evita el bochorno.
La escena más incómoda: Cuando el hijo descubre uno
de los secretos más feos de su padre. ¿Imaginas a tu padre contándote
los secretos más oscuros? Es un juego muy peligroso, no le tientes.
Cuando Harry encontró a Sally, de Rob Reiner

Los amigos, muy amigos, heterosexuales y de diferentes sexos no
pueden ser amigos siempre porque en algún momento surgirá la chispa. La
del sexo, digo. Y ahí se acabará todo. Ver
Cuando Harry encontró a Sally acompañado
de ese amigo o amiga puede ser fatal. A todos nos gustan las comedias
románticas pero si decidís que por un poco de sexo entre amigos no va a
pasar nada os equivocáis. Será el final de vuestra amistad y el
principio de una terrible y amarga historia de amor.
La escena más incómoda: Aquella en la que
Billy Crystal no para de hablar en lo incompatible que es la amistad entre hombres y mujeres.
Shame, de Steve McQueen

El tamaño no importa, lo importante es… ¡JA! El tamaño importa, más o
menos, pero importa. Que no te engañen. Y por eso precisamente, porque
no es lo mismo 15 que 22 centímetros, no debes ir a ver jamás
Shame con tu novia. Ella verá
el tamaño de la cosa de Michael Fassbender
y empezará a fantasear con cómo sería el sexo con alguien tan bien
armado. Y eso no es lo peor, lo peor es que cuando tú te desnudes y
vayas a entrar en faena también pensarás en la cosa de Fassbender. Hazte
un favor y no la veas con ella… y mucho menos en pantalla grande.
La escena más incómoda: Fassbender está meando y un plano de su espalda revela aquello con lo que mea. Repito, un plano de su espalda.
Los idiotas, de Lars von Trier

Últimamente tú y tu padre estáis más unidos y veis más cine europeo.
Las conversaciones pseudointelecutales que tenéis después de ver la
última gran maravilla francesa no tienen precio. Pero un día llegas con
Los idiotas de
Lars von Trier.
Todo va bien hasta que comienza la gran orgía hiperrealista que el
director cuela en la segunda parte de la película. Querrás que la tierra
te trague… porque tú sabes mejor que nadie que tu padre no es tan
intelectual como para tolerar eso. Lo mejor para pasar el rato es no
mirarle a la cara.
La escena más incómoda: Una orgía de gente que simula ser idiota no es el mejor plan para estrechar lazos con tu progenitor.
La vida inesperada, de Jorge Torregrossa

Eres una mujer o un hombre normal, tienes pareja estable y nada raro
que destacar en tu vida. Persigues un sueño, pero que no se llegue a
cumplir no te amarga la existencia. Sin embargo pensar en ese tren que
un día dejaste pasar… ¿Qué sería de tu vida si en vez de estar con tu
actual pareja te hubieras escapado con aquella o aquel amante con el que
todo parecía más salvaje y más… perfecto? Si no quieres que tanto tú
como tu novio/a salgáis del cine pensando en ese tren… no veáis juntos
La vida inesperada. Id a sesiones diferentes. Así podréis identificaros a gusto con los personajes de
Javier Cámara y
Raúl Arévalo.
La escena más incómoda: Aquella en la que el personaje de Raúl Arévalo pronuncia la dilapidaría frase: “No me atrevo”.
Via:cinemania