lunes, 16 de diciembre de 2013

El Hobbit alcanza los 73 millones de $ en su estreno norteamericano

La taquilla norteamericana vuelve a levantar el vuelo gracias a la llegada de El Hobbit con la que los datos generales se alzan un estimado 53% respecto a la pasada semana hasta los 145 millones de $. Pese a que la secuela de la trilogía de Peter Jackson no alcanza los datos de su predecesora, el total sí que es un 6,6% superior a hace un año. Esto además permite prever que durante las dos próximas semanas si esta moderada subida se mantiene el dato final de 2013 de la taquilla americana podría aspirar a rozar los 11.000 millones de $. En estos momentos los datos son 10.223 millones de $ y si durante las dos últimas semanas de diciembre de 2012 se generaron 650 millones, en estas Navidades si el dato alcanza los 700 millones entonces supondría un incremento del 10% para 2013 – aunque un crecimiento casi nulo en los espectadores.
Entrando en el detalle de lo que ha pasado este fin de semana El Hobbit: the Desolation of Smaug se hace con unos contundentes 73,6 millones de $ en su primer fin de semana en 3.903 cines, lo que supone una media de 18.877$ por cine. Es el noveno mejor estreno del año, siendo un 13% menos que hace un año cuando alcanzaba los 84,6 millones de $.
Comparando con el pasado el anterior Hobbit no logró levantar el mismo interés y aceptación que El señor de los anillos, lo cual adoleció mucho a su carrera que pese a la Navidad se quedó en un total de 303 millones de $ en Estados Unidos, lo que supone un mantenimiento del 3,5, inferior al 5,2 que tuvo por ejemplo El retorno del Rey. Ante ese regusto algo amargo que dejó el film precedente, era de esperar que esta continuación pagara los platos sucios aunque con la ventaja que en general muchos espectadores han sido más positivos en sus comentarios, lo mismo que la crítica.
En este nuevo es de esperar que quizás el mantenimiento sea inferior como suele pasar en muchas secuelas y queda en el aire como le afectará la competencia navideña. Con todo, Warner puede esperar al menos 250-260 millones.
Con esto, igualmente el Estudio no debería tener grandes pesadillas para terminar sobre los 800-900 millones en todo el mundo ya que la cinta ha impactado con la esperada fuerza en los mercados extranjeros. En estos primeros días ha amasado más de 130 millones de $.
Dejando el mundo de la Tierra Media de lado, el otro gran protagonista del fin de semana vuelve a ser la fantasía de Disney, Frozen, que se queda con el segundo puesto descendiendo un excelente 30% tras cuatro fantásticas semanas. El film supera el otro estreno importante de la semana, Tyler Perry’s A Madea Christmas, que termina quedándose en tierra de nadie.
Frozen suma 22,1 millones de $ y acumularía 164,3 millones de $ en el mercado americano ya claramente en el camino de los 250 millones de $ en total. A estos ingresos hay que sumarle los excelentes 101 millones que ya ha generado fuera de Estados Unidos, y sin duda el Estudio está teniendo una excelente Navidad ya que su otro film en cartel, Thor 2, se encuentra ya virtualmente en los 200 millones de $. Con esto ya es una realidad que en unos días, Disney será el primer Estudio en lograr cinco estrenos de más de 200 millones de $ el mismo año.
Lionsgate no se emociona en exceso ante los 16 millones que genera su gallina de los huevos de oro Tyler Perry/Madea en una apuesta que claramente tenía una gran cantidad de elementos comerciales que la hacían una apuesta segura. Desde el tema, tono como los antecedentes tanto del director/actor u otros títulos recientes de similar impacto hacina pensar en datos más cercanos a los 30 millones. Con todo, son casi 7.300$ por sala y puede que en este caso el producto esté tan pensado para la Navidad que la gente esté esperando a las vacaciones para acercarse a las salas. Debería poder quizás traducirse en un mantenimiento de entre 40 y 50 millones de $ total, que sigue siendo un dato relativamente rentable para Lionsgate.
Pero la empresa no puede ver estas Navidades como negativas ante los ya 357 millones de $ que llevan amasados Los juegos del hambre. Negocio más rentable que la saga Crepúsculo en su momento y que encima es un producto con elevada aceptación y reconocimiento global. El film cae un 50% esta semana, encontrando mucha competencia en El Hobbit y perdiendo 600 pantallas, pero sigue generando 13,1 millones lo que son datos suficientes como para alcanzar en breve los 400 millones de $.
En el sexto puesto cae el estreno de la pasada semana, Out of Furnace, que pierde un agudísimo 55% consecuencia de una nula aceptación e interés que la deja ya fuera de la mente de los espectadores con apenas 9,5 millones de $. Importante descalabro para Relativity pese a que en su preestreno en el AFI Film Festival daba una cierta sensación de tener gas para más.
Delivery Man suma esta semana 1,87 millones a un total de 28 millones, por lo que llegaría a los 32-33 millones al terminar su carrera. Lo tiene difícil para llegar a la Navidad, cuando tendría algo de tirón viendo que dentro del desastre la película aguanta. Perdía esta semana 864 cines y ya está en apenas 2.000 salas con menos de 1.000$ de media.
En los puestos octavo y noveno se quedan Philomena, que solo desciende un 20%, y The Book Thief, que lo hace un 36%. La primera tiene las nominaciones a los Globo de Oro y esto le ha dado gas para mantenerse muy activa y ya sumando un total de 11 millones. La segunda pierde fuerza y acumula 14,8 millones y posiblemente se tendrá que conformar con 18-19 millones al final de su carrera.
Cierra el top10 Homefront que cae un 52% y acumula 18,4 millones y no pasará mucho más allá de los 21-22 millones.
Fuera de los más vistos destacan los excelentes datos de American Hustle y los de Saving Mr. Banks, menos excelentes pero buenos.
American Hustle es el film del momento, con siete nominaciones a los Globo de Oro y unas fuertes marcas de director, actores, trama, etc, que han saturado los seis cines donde se proyecta. Recauda 690.000$, lo que son 115.000$ por sala. Nada mal para una cinta con larga carrera.
Disney hacia un estreno de su apuesta madura para estas navidades en solo 15 cines. Logra 421.000$, que no están mal, pero no se acaba de entender la estrategia del Estudio que la semana que viene amplia a más de 2.200 cines, ya que Mr. Banks es un producto más masivo que autoral, y con la competencia de American Hustle lo tenía bastante difícil para lograr un gran impacto. Con todo, buena crítica, grandes nombres y el poder de la magia de Disney hacen de este film una de las apuestas de la temporada vacacional con gran feeling con la audiencia.

Via:box office

Texto:Pau Brunet

Ed Helms protagonizará el remake de 'Agárralo como puedas'

Seguimos con los remakes. Que algunos son interesantes, y hasta los hay que superan al film original, pero la mayoría son lamentables esfuerzos por hacer dinero de la manera más vaga posible. Ejecutivos de Paramount Pictures han “pensado” que ‘Agárralo como puedas’ (‘The Naked Gun: From the Files of Police Squad!’, David Zucker, 1988) era muy vieja y necesitaba una nueva versión para el público actual. Así que el estudio ha fichado a uno de los cómicos de moda en Hollywood, Ed Helms, para que protagonice un remake de la descacharrante película protagonizada por Leslie Nielsen.

¿Podrá Helms hacer olvidar a Nielsen? Ni de coña. ¿Había otros mejores? Bastantes. Jim Carrey, Steve Carell, Bill Hader, Will Forte o Simon Pegg, por mencionar solo algunos que me vienen a la cabeza ahora mismo. Dicho eso, mantengo cierta fe en que hay razones de peso para contratar a este actor, que no lo hacía mal en ‘Resacón en Las Vegas’ (‘The Hangover’, Todd Phillips, 2009). Todo es posible. Que Sandra Bullock me emocione con una de las mejores interpretaciones del año. Me lo dicen el año pasado y me río más que con las antológicas payasadas de Nielsen en la piel del detective Frank Drebin.


Thomas Lennon —otra opción mejor que Helms— y Robert Ben Garant están trabajando en el guion de la nueva versión de ‘Agárralo como puedas’. De momento no hay director a bordo. A ver si al menos aciertan con eso…

Via:blog de cine

'El hobbit' vendida honestamente, la imagen de la semana


Aprovechando el estreno de ‘El hobbit: la desolación de Smaug’ (‘The Hobbit: The Desolation of Smaug’, Peter Jackson, 2013) y toda la promoción que la ha rodeado, los chicos de Screen Junkies han lanzado un nuevo tráiler “honesto” dedicado a la anterior entrega de la adaptación del libro de J.R.R. Tolkien —menos de 300 páginas adaptadas en una trilogía de películas de más de dos horas… alucinante—.
Como sabréis, la idea de estos vídeos es tomarse con humor las torpezas y los absurdos de títulos famosos, así como los clichés de la herramienta publicitaria del tráiler. Es por tanto lo que tenéis arriba una manera divertida y sana de criticar los puntos débiles de ‘El hobbit: un viaje inesperado’ (‘The Hobbit: An Unexpected Journey’, 2012) y la disparatada explotación de Jackson de las fantásticas historias ambientadas en la Tierra Media. Ya me diréis si os ha hecho gracia u os ha parecido un torpe intento de comedia. Por mi parte, solo con la broma de los nombres de los enanos ya ha merecido la pena verlo.
PD: Podéis ver el que hicieron sobre ‘El señor de los anillos: La comunidad del anillo’ (‘The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring’, 2001) haciendo clic aquí.

Via:blog de cine

Jesse Eisenberg y Jason Segel protagonizarán 'The End of the Tour'


No entiendo muy bien el motivo, pero soy consciente de que Jesse Eisenberg y Jason Segel despiertan una cierta antipatía entre no pocos cinéfilos, por lo que la noticia de que van a trabajar juntos en ‘The End of The Tour‘ (James Ponsoldt, 2014), la adaptación cinematográfica de la novela ‘Although Of Course You End Up Becoming Yourself: A Road Trip with David Foster Wallace’ de David Lipsky seguro que provoca un sarpullido figurado a más de uno. Por mi parte, estoy encantado, pues son dos actores que me caen bastante bien y que ya han demostrado en varias ocasiones su talento interpretativo.

‘The End of the Tour’ nos contará la historia de un viaje de carretera entre los escritores David Wallace —Segel— y David Lipsky —Eisenberg— durante la campaña de promoción de un libro del primero, quien está empezando a gozar de cierta fama. Los celos y cierta ansia de competición entre ellos no tardarán en marcar una travesía en la que también habrá espacio para reflexionar sobre lo divino y lo humano. Estamos ante la que será el cuarto largometraje de James Ponsoldt —’Tocando fondo‘ (‘Smashed’, 2012)— y el trabajo de adaptación ha corrido a cargo de Donald Margulies.


Vía | First Showing

Peter O'Toole (1932-2013)


Hay muchas preguntas que, me temo, Peter O’Toole va a dejar, de momento, sin responder. La primera es donde nació. En un vistazo por la red, parece que fue Irlanda, en Connemara, otras dan su lugar de crecimiento, West Riding of Yorkshire, como la válida. Falleció a la edad de 81 años y deja tras de sí una notable y larga filmografía y otra pregunta todavía más extraña: ¿cómo pudo ser nominado tantas veces a la categoría de mejor actuación por la Academia (¡ocho veces!) y no ganar ninguna? Para que luego digan.
Habrá quien recuerde su interpretación en ‘Lawrence de Arabia’ (Lawrence of Arabia, 1962) y bien está. Todo en aquella película magnífica de David Lean era gigantesco, hasta el tema central que para ella compuso Maurice Jarre. Es, quizás, la última gran superproducción de un Hollywood que se moría y que cuando, transformado en otra cosa, reapareció con fuerza, ya no sería el mismo, ni en la melodía.

Pero es que el legado de O’Toole es gigantesco y es que si a uno le cae un papel así de icónico, convirtiéndose con su rostro en parte de la Historia del Cine, muy difícil lo tiene como para sostener una carrera larga, de más de cuatro décadas, sin tener que apechugar con el sambenito del anecdotario o las preguntas recurrentes.
Lo consiguió O’Toole, aunque con la excepción de la poco vista ‘Venus’ (id, 2006), que le valió su octava nominación a la Academia (y su última derrota), fue un secundario de lujo en algunas superproducciones antes que un actor cómico tan versátil como antaño. También el cine había cambiado, se habían mudado las pieles de cierta libertad creativa y temática, y las cosas transcurrían de un modo más ordenado.
Así que voy a seleccionar, en su vasta filmografía, algunos de sus papeles inolvidables, aunque sea a modo de apresurado tributo, pues no otra cosa son las despedidas o necrológicas, líneas con las cuales decimos adiós a quienes han dejado demasiadas horas de buen hacer y buen trabajo. En su última etapa todos le recordaran, ya sea en ‘Juana de Arco’ (Joan of Arc, 1999), ya sea en la serie de ‘Los Tudor’ (2008), como inconfundible personaje secundario enfundado en traje de época, cumpliendo como obispo o Papa. No era un género raro para O’Toole, porque ya había protagonizado algunas de las memorables superproducciones británicas de finaels de los sesenta que lidiaban con episodios polémicos de la Historia, como la estupenda ‘El León en Invierno’ (The Lion in Winter, 1968).
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Que O’Toole sobreviviera los sesenta es, si lo pensamos bien, un milagro. A mi siempre me ha hecho feliz que estuviera en ¿Qué tal Pussycat? (What’s new Pussycat, 1965) con un guión de un primerizo Woody Allen, pero nunca dio mejor el perfil de galán como en ‘Cómo robar un millón y…’ (How to steal a million, 1966) al lado de Audrey Hepburn. No es una gran película, pero qué importa: es una película encantadora y ante el encanto uno puede poco argumentar.
De O’Toole me gustaría que la gente recordara ‘La clase dirigente’ (The Ruling Class, 1972) de Peter Medak no porque estuvo nominado (¡cómo no!) sino porque se trata de una olvidada y muy dolorosa comedia negra británica, que además es mi revisión del Destripador favorita de la gran pantalla.
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Menos conocida es la ochentera ‘Mi año favorito’ (My favourite year, 1982), una comedia nostálgica ambientada en los cincuenta en la que O’Toole se parodiaba algunos dicen que a sí mismo y otros dicen que al mismísimo Errol Flynn que inspiró la accidentada peripecia que allí se narra.

Y, por supuesto, Anton Ego. La voz del crítico. El monólogo final de ‘Ratatouille’ (id, 2007) fue hecho verbo y emoción por este distinguido hombre, quien además tuvo una larga y acreditada carrera en el teatro (fue un Hamlet para Sir Laurence Olivier, ojo).

O’Toole, en fin, dejó como última y gran memorable interpretación la de un crítico que aprendía a desdecirse, porque, a fin de cuentas, arte y vida no podían separarse. O’Toole deja un buen puñado de cine y mucha vida, incluso alguna que otra frase recordable, como aquella de “Entre ladrones puede haber honor, no entre políticos” que hoy, de manera inesperada, cobra una extraña (y divertida) vigencia.

Joe Wright dirigirá una nueva versión de 'Peter Pan'


Pese a no estar a la altura de la popularidad cinematográfica de otros célebres personajes literarios como Sherlock Holmes o Drácula, la figura de Peter Pan ha servido como base para multitud de películas, destacando sobre todas ellas la versión animada de Walt Disney —deseando estoy de que llegue la entrada sobre la misma en el especial Disney que está haciendo mi compañero Sergio—. Sin embargo, parece que no son suficientes, pues ya se ha confirmado que Joe Wright dirigirá una nueva versión de las aventuras protagonizadas por el personaje creado por J.M. Barrie.
Todo el mundo debería saber ya a estas alturas que la historia de ‘Peter Pan’, pero lo cierto es que ‘Pan‘ (2015) —no se han comido mucho la cabeza para el título— será una especie de precuela que nos contará la rebelión liderada por un joven niño contra los pérfidos piratas de Nunca Jamás. Del libreto de esta nueva versión se ha ocupado Jason Fuchs, actor reconvertido en guionista que hasta ahora sólo ha participado en el guión de ‘Ice Age 4: La formación de los continentes‘ (‘Ice Age: Continental Drift’, Steve Martino y Mike Thurmeier, 2012). Aún no se sabe nada sobre su reparto, pero el director de ‘Anna Karenina’ (2012) tendrá que tenerla lista para poder estrenarla el 26 de junio de 2015.

Vía | Coming Soon

La secuela de 'The Purge: La noche de las bestias' ya tiene protagonista


A principios de noviembre nos enterábamos de que la productora detrás de la fallida ‘The Purge: La noche de las bestias‘ (‘The Purge’, James DeMonaco, 2013) había dado luz verde a una secuela. Un movimiento comprensible si tenemos en cuenta que sus ingresos en taquilla multiplicaron por 29 su coste y perfectamente lógico también si valoramos las múltiples posibilidades de una premisa apenas explorada superficialmente en su primera entrega. Ahora la noticia es que ya tienen protagonista, Frank Grillo.

Puede que el nombre de Frank Grillo no os diga mucho a algunos, pero es un intérprete con una larga carrera y con dilatada experiencia en series de televisión. En la gran pantalla se le ha podido ver en títulos como la excelente ‘Warrior‘ (Gavin O’Connor, 2011), pero seguramente será tras su participación en ‘Capitán América: El soldado de invierno‘ (‘Captain America: The First Avenger’, Joe Johnston, 2013) y la que ahora nos ocupa cuando realmente se convierta en un rostro conocido para el gran público.

Eso sí, nada se sabe aún sobre el argumento de una secuela que espero que sepa aprovechar mejor la fuerza del universo creado por James DeMonaco, quien volverá a escribir y dirigir la película. No obstante, seguro que no tardamos en enterarnos, porque su estreno está previsto para el 20 de junio de 2014. Muy poco tiempo y ya se sabe que las prisas son malas consejeras…


Vía | First Showing

42º FICC | Cine, Europa y Diamantes


La noche del pasado sábado se despidió el Festival de Cine de Cartagena, el FICC, hasta el año que viene, con la ilusión de que habrá una 43ª edición y la satisfacción de haber hecho bien las cosas. Fue un hasta luego en una fiesta de clausura donde quedó claro que el cine, a pesar de todo, sigue siendo importante. Como entretenimiento pero también como estímulo intelectual y emocional. Verlo, sentirlo, pensarlo, hablarlo. Quedó igualmente patente que la ciudad de Cartagena tiene a un equipo de cinéfilos que van a dejarse la piel por mantener vivo el certamen, por tratar de que siga siendo un evento relevante en la Región de Murcia, superando todas las dificultades y las limitaciones que surgen cada año.

Se han proyectado buenas películas, se han premiado valientes cortometrajes —como ‘Los flamencos’ de Tomás Peña (arriba en la imagen)—, animando a realizadores que por el momento apenas disponen de ese campo de expresión, se ha rendido un justo homenaje a un compositor de la provincia como Roque Baños y se han organizado actividades para implicar a los más jóvenes, tratar de inculcarles el amor por el cine. Que es un objetivo maravilloso, algo que debería hacerse en las escuelas. Es cimentar el futuro, empezar a crear espectadores exigentes. No simples consumidores de lo made in Hollywood. Darles la oportunidad de aprender y ver otras películas, descubrir a otros autores, otras formas de ver el mundo.

Debate sobre el premio Lux y el cine europeo
Ése fue uno de los puntos clave que se tocaron en una mesa redonda que tuvo lugar el viernes tras la proyección de ‘Alabama Monroe’ (‘The Broken Circle Breakdown’, Felix Van Groeningen, 2012), sobre el premio Lux y el futuro del cine europeo. Esther Baeza, Alberto Frutos, Mara Mira, José Antonio Planes Pedreño y un servidor estuvimos charlando una hora ante unos focos cegadores y un público joven sorprendentemente atento e interesado. De esas veces que piensas “vaya, hay esperanza”. Con la excusa de una potente película aún en nuestras entrañas discutimos las dificultades a las que se enfrenta el cine europeo para competir con el estadounidense, y si una de las soluciones no era quizá jugar con sus mismas armas.

Yo me opuse (me opongo). No deberíamos copiar sus esquemas, seríamos peores. Hay que exprimir lo que somos, lo particular. ¿No os aburre ver siempre las mismas caras, oír el mismo idioma, las mismas bromas, los mismos finales y tópicos? Estoy convencido de que ‘Alabama Monroe’ sería un éxito de taquilla con la distribución adecuada, de la que suelen gozar las producciones norteamericanas apoyadas por las majors —o sus filiales “independientes”—. Los fenómenos como, por ejemplo, ‘Intocable’ (‘Intouchables’, Olivier Nakache, Eric Toledano, 2011), no deberían ser tan raros, hay películas tan buenas o mejores todos los años. Accesibles pero de una calidad superior a la mayoría de lo que sale de Hollywood. Igual me equivoco, pero creo que la gente quiere ver buen cine, el que emociona, el que se te pega a la piel y te invita a pensar sobre sus imágenes tras abandonar la sala. La experiencia.
Miguel Alcantud y uno de los protagonistas de Diamantes Negros en el FICC
La cuestión es que los señores de la industria de Hollywood tienen el dinero para convertir sus estrenos en acontecimientos imprescindibles y acaparar las salas con sus frutos. Libre comercio, ejem. No hay demasiada alternativa. El DVD, el Blu-ray, la copia digital, el videoclub virtual, el pirateo —bajar películas que no podemos ver en salas ni comprar en tiendas, ¡qué crimen!—. Si la gente no sabe que hay una película belga extraordinaria y/o no la proyectan en su ciudad, no se ve. Se ve la nueva entrega de la franquicia que toque esa semana. Una lamentable anécdota que dio mucho que hablar estos días: ‘Diamantes negros’ (2013), lo nuevo de Miguel Alcantud, director nacido en Cartagena, reservó su estreno en la Región de Murcia para presentarla primero en el FICC. Cuando se ha querido llevar a las salas, la respuesta ha sido que no hay espacio, que hay que proyectar ‘El Hobbit 2’. En todas las sesiones posibles, la misma película.

Ése es el apoyo a los creadores españoles. Reforzado por ciertas actitudes bochornosas que de cine nacional saben poco o nada. Y en este caso, la película es buena, para colmo. Durante una entrevista que publicaré próximamente me decía Alcantud que habría sido interesante comprobar las consecuencias de un ministro declarando públicamente: “igual el problema del jamón español es que no es de buena calidad”. Sí, habría sido divertido. Mientras, en Francia se preocupan por el sector y ahí están los resultados. Por suerte, todavía quedan en España festivales de cine como el FICC, que rescatan películas que merecen la pena y que no llegan a la cartelera o pasan desapercibidas por las oscuras maniobras de los que llevan el negocio. Gracias por seguir ahí.

Via:blog de cine

Joan Fontaine nos ha dejado

Que no te moleste saber de mí durante unas horas cuando a mí no me ha molestado saber de ti durante toda mi vida
Lisa Bredle se ha ido, o lo que es lo mismo, Joan Fontaine ha fallecido. La veterana actriz falleció el día de ayer, cuando aún asimilábamos la pérdida de Peter O’Toole, en Carmel por causas naturales. Tenía 96 años.
El cinéfilo reconocerá enseguida que la frase empleada al inicio, demoledora como pocas, no pertenece a esa obra maestra entre las obras maestras titulada ‘Carta de una desconocida’ (‘Letter From a Unknowoman’, Max Ophüls, 1949) —próximamente en cierto especial—, sino a la inmortal novela de Stephen Zweig. En cualquier caso es una frase que siempre viene a mi memoria cuando pienso en Joan Fontaine y la cantidad de buen cine que me hizo disfrutar de niño, adolescente y adulto. La primera vez que la vi fue en ‘Rebeca’ (‘Rebecca’, Alfred Hitchcock, 1940), por la que obtuvo su primera nominación al Oscar, con toda justicia merecida, pero le fue arrebatado por Ginger Rogers.
Fue al año siguiente cuando la actriz, natural de Japón, se hizo con la dorada estatuilla por un nuevo trabajo a las órdenes del mago del suspense en ‘Sospecha’ (‘Suspicion’, 1941), logrando ganar a su hermana, Olivia de Havilland que estaba nominada por ‘Si no amaneciera’ (‘Hold Back the Dawn’, Mitchell Leisen, 1941). Ambas hermanas se odiaron toda su vida y compitieron siempre por los papeles más importantes en la época dorada de Hollywood.

La actriz se especializó sobre todo en personajes frágiles y tímidos, como lo demuestran sus papeles en ‘El bígamo’ (‘The Bigamist’, Ida Lupino, 1953), ‘Más allá de la duda’ (‘Beyond a Reasonable Doubt’, Fritz Lang, 1956), ‘Nacida para el mal’ (‘Born to be Bad’, Nicholas Ray, 1950) e incluso ‘Mujeres culpables’ (‘Until They Sail’, Robert Wise, 1957). Adiós a la más delicada de las actrices.

Via:Blog de cine

domingo, 15 de diciembre de 2013

13 cosas que (probablemente) no sabías de 'Eduardo Manostijeras'

Tal día como hoy hace 23 años, Tim Burton y Johnny Depp estrenaron su primera película juntos. Esta colección de datos te ayudará a entender de dónde viene la nieve. Por YAGO GARCÍA

13 cosas que (probablemente) no sabias de eduardo manostijeras

El 14 de diciembre de 1990, al filo de la Navidad, una intensa nevada cayó sobre el sur de California. Dependiendo de las fuentes consultadas, dicho suceso puede achacarse, bien a un androide que recordaba un amor perdido esculpiendo figuras de hielo, bien a un director joven pero apasionado cuyo talento aunaba el costumbrismo de clase media con los arquetipos del terror y la fantasía. Poesías aparte, hoy se cumplen 23 años del estreno de Eduardo Manostijeras, la película que cimentó la reputación de Tim Burton como director de culto e inició su romance (profesional, se entiende) con Johnny Depp. Como en CINEMANÍA no somos supersticiosos, y siempre tenemos un hueco para las criaturas con corazón de galleta, hemos recopilado estos 13 datos sobre la película que os mantendrán calentitos durante las noches de este invierno.

Un monigote trágico

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Corrían los 70, y un chico algo raro (muy aficionado al cine por lo demás) arrastraba las contradicciones de crecer en un lugar tan soleado como Burbank (California) teniendo él mismo un carácter más bien brumoso. A fin de expresar esa frustración, el chico realizó un dibujo que representaba a un adolescente con tijeras en lugar de manos: ¿hace falta que te digamos cómo se llamaba el chaval, y qué película acabaría dirigiendo cerca de 20 años más tarde? Exacto: Tim Burton cargó con el concepto de Eduardo Manostijeras durante mucho, mucho tiempo, pero sólo pudo llevarlo a cabo cuando los éxitos de Bitelchús y Batman le ascendieron a la primera liga de directores de Hollywood.

Caroline Thompson y el musical que no fue

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Antes de poner manos a la obra en la película, Burton había imaginado esta como un musical: según decía, el concepto de su historia le parecía "operístico". Pero el director cambió de idea tras contactar con Caroline Thompson, una joven escritora (y novia de Danny Elfman, su músico de cabecera) que habría de debutar junto a él como guionista de cine. Tras hincharse a ver viejas películas de terror de la Universal, Thompson dio forma a un libreto definido por ella misma como "una carta de amor a Tim Burton". "Es la persona más inteligente que conozco, pero le cuesta muchísimo hablar", resumió la escritora, que se reencontraría con Tim en 2005 para firmar el texto de La novia cadáver.

¿Tom Cruise Manostijeras?

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Salvo por un cambio de estudio antes del rodaje (cuando Warner vendió los derechos del proyecto a 20th Century Fox), la producción de Eduardo Manostijeras fue bastante sosegada y sin incidentes. Pero, si nos ponemos a indagar en los cástings para el personaje principal, la cosa es bien distinta: Burton sondeó, entre otros actores, a Gary Oldman, Tom Hanks (que rechazó el papel para embarcarse en el castañazo de La hoguera de las vanidades) y a un Robert Downey Jr. inmerso en su etapa más drogadicta. Pero el intento de fichaje más inesperado, o casi, fue el de Tom Cruise: en pleno proceso de validación crítica tras Rain Man, Cruise se mostró muy interesado en trabajar con Burton, pero con la condición de que la historia tuviese un final feliz. Huelga decir que el director le mandó a hacer puñetas.

'Jacko' quiere hacer que nieve

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Un rumor muy repetido sobre Eduardo Manostijeras es que el rol protagonista fue escrito para que lo interpretara Michael Jackson. Esto no fue exactamente así, pero tiene su historia: en 1989, Caroline Thompson y el diseñador de producción Anton Furst (responsable de los decorados de Batman) fueron invitados al rancho Neverland para discutir la producción de una posible película con el músico. A través de la pareja, el 'Rey del Pop' se enteró de que el proyecto estaba en marcha, y quedó tan enamorado de la historia que trató de protagonizarla. Está claro que, de haber logrado 'Jacko' su propósito, la película hubiese sido muy distinta a aquella que todos conocemos...

...Y entonces llegó Johnny

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Tenía 27 años, había aparecido con pequeños papeles en Pesadilla en Elm Street y Platoon, y debía su fama internacional a la serie de TV Nuevos policías. Se llamaba Johnny Depp, y a fin de conseguir el papel principal de Eduardo Manostijeras tuvo que adelgazar 11 kilos, además de mantener la apariencia del personaje en el más estricto secreto: los mandamases de Fox pensaban que, de revelarse esta antes de tiempo, el impacto mediático del estreno quedaría muy menguado. Muy impresionado por el guión, que le había hecho "sentirse como un bebé recién nacido", Depp estudió a fondo la filmografía de Charles Chaplin (el escaso diálogo del personaje, con sólo 169 palabras, obligaba a usar la mímica a fondo) y se llevó los guantes con tijeras a casa para practicar sus movimientos. Por supuesto, Burton y Johnny se cayeron fenomenal, iniciándose así una relación de amistad y trabajo que ha durado la friolera de 23 años... Y lo que le queda.

El querido amigo Vincent

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Aparte de sus tribulaciones para encontrar un protagonista, Burton tenía el reparto de su película bastante claro desde el principio: Winona Ryder siempre fue su elección para la heroína Kim, por ejemplo, mientras que Dianne Wiest se implicó a fondo a fin conseguir financiación y alejar a los moscones del estudio. El cineasta también tenía muy claro que el creador de Eduardo no podía ser otro que Vincent Price, con quien ya había trabajado en su corto de animación Vincent y al que le unía una amistad entrañable. Pese a su avanzada edad (79 años) y un enfisema pulmonar que le impedía trabajar a jornada completa, Price echó el resto en la que habría de ser su última aparición en pantalla grande.

El chico bueno recurre al dopaje

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La intervención de Anthony Michael Hall en Eduardo Manostijeras causó cierta polémica en su momento. No sólo porque el actor, conocido hasta entonces por sus papeles de pazguato entrañable en las películas de John Hughes (16 velas, El Club de los Cinco, La mujer explosiva), ofreciese una interpretación de lo más agresiva como Jim, el matón del instituto. Tampoco tuvo nada que ver el hecho de que Hall se recuperase por entonces de un conato de alcoholismo juvenil. Se trata de que, según la prensa canallesca, Hall habría usado esteroides para cambiar su físico tirando a tirillas por el tonelaje de un jugador de fútbol americano. Hall, eso sí, siempre ha desmentido estos rumores.

'Manostijeras' de pintura

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Aparte de la casa natal de Eduardo (descrita por Burton como "el sitio donde vivirá Martha Stewart [famosa cocinera y decoradora] cuando sea vieja y esté loca"), la película apenas usó decorados: el barrio donde viven la familia Boggs y sus vecinos es una auténtica urbanización de Tampa (Florida) cuyas casas fueron pintadas de colores pastel por el equipo de la película. Los habitantes del lugar, que fueron realojados en un motel durante el rodaje, intervienen en muchas escenas del filme como extras. Por otra parte, cuando la producción se terminó y el equipo del filme se ofreció a repintar las viviendas, algunos vecinos se negaron, habiéndole cogido cariño al excéntrico colorido burtoniano.

"¡Esas nubes, que se estén quietas!"

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¿Cuál fue el peor problema al que se enfrentó Tim Burton durante el rodaje de Eduardo Manostijeras? Pues, según comentó él mismo, el movimiento de las nubes en el cielo, que hacía muy difícil mantener el raccord en las escenas de exteriores. Por otra parte, el director también tuvo que enfrentarse a "una plaga de bichos grandes y negros" que obligaron a detener el rodaje durante un par de días.

Depp echa la papilla

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Lector, ¿te gustaría llevar puesto un traje ceñidísimo, hecho con látex, cuero y el eskai de la funda de un sofá, durante más de doce horas al día? Combinado, además, con capas y capas de maquillaje cortesía de Stan Winston... Si tu respuesta es "no", tranquilo: Johnny Depp piensa lo mismo. La conjunción entre el atavío de Eduardo, confeccionado por el propio Tim Burton, y los calores de Florida hicieron que Depp sufriese un par de desmayos durante el rodaje, y que se arrancase a vomitar en al menos dos ocasiones. En fin, al menos Johnny pudo consolarse de estos sinsabores viviendo un incipiente romance con Winona Ryder...


Un Backstreet Boy en el mundo de Burton


Seguramente, la criatura más extraña que se asoma a las imágenes de Eduardo Manostijeras es Nick Carter. El futuro miembro de los Backstreet Boys, por entonces un tierno infante de 10 años, aparece brevísimamente (y en bañador) jugando frente a una casa, en la escena en la que Peg lleva a Eduardo a la urbanización por primera vez. Puedes verlo en el vídeo de arriba.


"Vamos, Robert, sal a bailar..."


Aunque no llegase a conseguirlo, Burton estuvo a punto de ponerle los cuernos a Danny Elfman, su compositor de toda la vida, cuando llegó el momento de ponerle música a Eduardo Manostijeras. El cineasta contactó nada menos que con Robert Smith, líder de The Cure y clara inspiración para el look del personaje principal. Por suerte o por desgracia, Smith estaba ocupado grabando el álbum Disintegration y no pudo aceptar el encargo: finalmente, tanto el susodicho disco como la partitura de Elfman resultaron sendos trabajos inolvidables, así que tal vez todas las partes salieran ganando.


Roger Ebert se deprime

Con un presupuesto tirando a mediano (25 millones de euros, ajustados), Eduardo Manostijeras amasó 108 millones en la taquilla internacional, amén de enamorar a una buena parte del público joven. Pero en dicho triunfo hubo dos puntos negros: para empezar, la película sólo fue nominada al Oscar al Mejor Maquillaje (que no ganó), y para seguir el gurú de la crítica Roger Ebert la puso verde en su espacio televisivo. Según Ebert, el filme era "un trabajo autoindulgente y perverso" que le dejó "deprimido y confuso". A lo cual puede replicarse aquello de que nunca llueve (o nieva) a gusto de todos...