La directora Deborah Anderson ha causado polémica en EE UU con su
película 'Aroused'. Nosotros aprovechamos para recordar filmes que
observaron desde lo analítico al género más jadeante. Por YAGO GARCÍA
¿Es un intento de observar con dignidad un mundo
demonizado y despreciado? ¿Es una muestra de hipocresía? ¿O es,
sencillamente, la misma carnaza de siempre en un paquete de lujo? Los
críticos estadounidenses aún no han decidido si el documental
Aroused, debut en cine de la fotógrafa
Deborah Anderson, es alguna de estas cosas, o todas a la vez. ¿El motivo? Pues que la cinta sigue en sus vidas cotidianas a varias
estrellas del porno como
Katsuni, Belladonna, Jesse Jane y
Misty Stone, retratando
a estas divas X con una presentación (en blanco y negro) tan pulida y
una puesta en escena tan cuidada que muchos de sus espectadores han
sospechado que ahí hay truco. O que, al menos, la cineasta estaba más
preocupada por sacar a sus protagonistas divinísimas de la muerte antes
que en retratarlas seriamente.
En
CINEMANÍA, el 'cine para adultos' no nos es ajeno. Hemos hablado de sus
parodias de filmes de éxito, hemos observado que
no es tan distinto del celuloide
mainstream, y hemos constatado que
sus espectadoras y sus autoras son mucho más numerosas de lo que muchos creen. Por eso, juicios de valor aparte, el estreno de
Aroused nos viene de perlas para hablar de otro género (o subgénero) también muy poblado:
los documentales sobre porno. Algunas
de estas películas abordan el tema desde el humor, o desde la
investigación histórica, otras pretenden ofrecer un retrato objetivo de
una industria multimillonaria, y las hay que adoptan un punto de vista
hostil hacia lo que perciben como un negocio degradante para las
mujeres. Todas merecen la pena.
Inside Deep Throat (F. Bailey, R. Barbato, 2005)
¿Por qué deberías verlo? En estos tiempos de sexo
visual asequible vía internet, resulta difícil concebir que un filme X
se convirtiera en un fenómeno social y judicial. Pero el caso de
Garganta profunda (Gerard Damiano, 1972) fue precisamente ese:
Inside Deep Throat registra la delirante historia de una cinta creada para lavar dinero de la Mafia (como señaló en su día
Roger Ebert) que acabó convertida en
uno de los largometrajes más rentables de la historia, previo paso por los tribunales, y cuyas sórdidas circunstancias fueron denunciadas
a posteriori por su protagonista
Linda Lovelace. Señalemos que, entre los personajes que aportan testimonios o que figuran en metraje de archivo, se hallan
Dennis Hopper (como narrador),
John Waters, Wes Craven, Francis Ford Coppola y
Warren Beatty, entre muchos otros. Menuda fauna...
Porn Star: The Legend of Ron Jeremy (Scott J. Gill, 2001)
¿Por qué deberías verlo? Érase una vez un profesor
de primaria que quería ser actor, pero cuyo físico no acompañaba: con
muchos kilos de más, un profuso vello corporal que le ganó el mote de
'Puercoespín' y un rostro no precisamente agraciado, era difícil que
Hollywood llamase a su puerta. Pero, un buen día, la novia de nuestro
héroe le gastó una broma mandando su foto a la revista
Playgirl, y dicha jugarreta le descubrió nuevas espectativas gracias a aquello que en Cádiz llaman "un
mandao como
la pata un paso". Seguramente la estrella X más improbable de la
historia, Ron Jeremy es también un personaje singular y contradictorio,
tan divertido algunas veces como patético otras. Merece la pena pasar
una hora y media en su compañía.
Rated X (D. Yngvesson, 1999)
¿Por qué deberías verlo? Escandaloso y discutido en su momento,
Rated X lleva el subtítulo de
Un viaje por el mundo del porno. Y
eso es lo que ofrece: aunque decir que la cinta elude siempre el
sensacionalismo sería faltar a la verdad, sus entrevistas son un buen
argumento para asegurar que en el cine con jadeos hay lugar para gente
realmente simpática (el director
Bill Margold y la actriz
Jeanna Fine son buenos ejemplos) tanto como para sabandijas a las que jamás quisiéramos tener cerca. Por otra parte,
Rated X funciona
como un buen ejercicio de desmitificación: para la mayoría de sus
participantes, su trabajo reviste el mismo interés que un curro
rutinario en una oficina.
Not a Love Story (B. S. Klein, 1981)
¿Por qué deberías verlo? Si estás familiarizado con la historia del feminismo, seguramente te sonarán las
'Guerras del Porno' que
sacudieron al movimiento durante los 80 y los 90. Si no es así, te
recomendamos esta película, rodada durante los inicios de dicho
(encendidísimo) debate y que, avisamos, toma una postura totalmente
contraria a la industria del cine X.
Not a Love Story no sólo reviste valor por su interés histórico, sino por una anécdota muy significativa: la
stripper Linda Lee Tracey, que
interviene en la película, se enfadó tanto al ver el resultado final
que decidió convertirse ella misma en directora de documentales.
The Girl Next Door (Christine Fugate, 2001)
¿Por qué deberías verlo? En muchísimas ocasiones, el
cine porno estimula las fantasías de los espectadores convenciéndoles
de que sus intérpretes femeninas podrían ser sus vecinas de la puerta de
al lado. Y, en el caso de la actriz (hoy retirada)
Stacy Valentine, dicho
cliché tenía bastante de cierto: siendo una joven ama de casa sin
demasiadas ambiciones en la vida, entró en la industria de los jadeos a
instancias de un marido obsesionado por las películas X. En cuanto
obtuvo su primer éxito, Valentine se divorció y comenzó a disfrutar de
su nuevo estatus de diva. Siguiendo sus pasos por platós, clínicas de
cirugía plástica y tiendas de ropa,
The Girl Next Door plantea una interesante pregunta: ¿es su protagonista una mujer ingenua, ambiciosa, o sencillamente estúpida?
Wadd (Wesley Emerson, 1999)
¿Por qué deberías verlo? Subtitulado
"La vida y la época de John C. Holmes",
este documental aborda los primeros años de la industria X a través de
una de sus figuras señeras: el actor de inmenso miembro cuya vida
inspiró
Boogie Nights. Y, si esta película sirve para algo, es para demostrar que el auténtico John Holmes era mucho menos simpático que
Dirk Diggler. Cocainómano
y de inteligencia cuestionable, al igual que su contrapartida de
ficción, Holmes anduvo en tratos muy cercanos con la Mafia y su actitud
con las mujeres era la de un auténtico cerdo. Por cierto, el mismísimo
Paul Thomas Anderson interviene en la película.
Sagat: Le documentaire (P. Roche, J. M. De Oliveira, 2011)
¿Por qué deberías verlo? Entre tanto producto
estadounidense y heterosexual sobre figuras femeninas, este filme llama
la atención por dos razones: es una producción francesa, y su
protagonista es
François Sagat, un actor considerado como
"la Marilyn Monroe del porno gay".
Aparte de por su inconfundible cráneo tatuado (una medida muy drástica
para combatir la calvicie), Sagat es un tipo con buenas conexiones en el
mundo del cine de autor (ha trabajado con
Bruce LaBruce y
Christoph Honoré) y, aunque no seas homosexual, es posible que te suene por su breve papel en
Saw VI.
Pornucopia (serie, 2004)
¿Por qué deberías verlo? Pornucopia no es
la única serie de TV dedicada a explorar los entresijos de la industria
del porno. Ahí está, sin ir más lejos, la algo sensacionalista
The Dark Side of Porn, de
Channel 4. Pero aquí estamos hablando de una producción de
HBO, así
que los seis capítulos de este serial están hechos a lo grande: sus
participantes son uno 'Quién es quién' del estrellato X, tanto hetero
(Jenna Jameson) como gay
(Jeff Stryker),
y en sus entrevistas se reflejan con razonable sinceridad temas como el
uso de viagra, las enfermedades venéreas y la posición de las mujeres
en el negocio.
Sex: The Annabel Chong Story (Gough Lewis, 1999)
¿Por qué deberías verlo? Nacida en Singapur y residente en California,
Grace Quek es
una diseñadora de páginas web (y licenciada en Sexología) cuyo nombre
no le suena a casi nadie. Pero hace una década y media, cuando trabajaba
en el mundillo X y se hacía llamar
Annabel Chong, la
cosa era muy distinta: en 1995, la actriz saltó a la fama batiendo un
récord del género al copular 251 veces con 61 hombres en 10 horas.
Adentrándose en una psicología torturada y más profunda de lo que
parece,
Sex consiguió una nominación al Gran Premio del Jurado en
Sundance, e incluso
Robert Redford, con lo formalito que parece, se declaró fan del filme.
Via:Cinemania